Cocido madrileño

26.02.2022 | 00:37

No soy un seguidor habitual de culebrones, pero tengo que admitir que estoy enganchado al protagonizado por el PP en la capital de la villa y corte, que tiene todos los ingredientes de intrigas palaciegas, amores que no cuajan, amistades rotas, dinero, poder, puñaladas por la espalda y, sobre todo, la imagen de un colectivo aborregado, de palmeros que en cuanto les falla un líder van, como en Hamelin, detrás de cualquier flauta.Si todo esto lo mezclas con la intervención de los medios de comunicación cavernarios, y con periodistas y tertulianos cuyo objetivo principal es ganar el campeonato de insultos y burradas en el que están enfrascados y se regodean en el barro en el que han convertido su profesión, tenemos un guiso de difícil digestión. Parece que de nuevo va a tener que venir un gallego a levantar el imperio. Lo tiene bastante difícil, y aunque estoy en las antípodas de su ideología, reconozco que si olvida las mariscadas y se apunta al cocidito y bocatas de calamares solo por levantar a un partido, no sé si merece un aplauso o un pésame.Pienso que en este tema casi todo está dicho, pero me voy a centrar en personas que han pasado tangencialmente sin que los políticos ni los medios de comunicación hayan incidido demasiado, y que pienso que han sido fundamentales en el detonante de la situación.- Julio Gutiez, responsable de la agencia de detectives MIRASegún lo poco que sabemos del tema, este aprendiz de Villarejo, saltándose todos los protocolos de profesionalidad, ética, protección de datos y no sé cuántas cosas más, comunica que:Unas hipotéticas personas, que según él pertenecen a una hipotética empresa, relacionada hipotéticamente a gente del PP, le han encargado una hipotéticas investigaciones para comprobar si el tal Tomás Díaz Ayuso está relacionado con la compra de mascarillas, comisiones y todo el sarao. El tal Julio, en el colmo de la profesionalidad, se niega a este trabajo porque lo considera ilegal y sin embargo, saltándose todos los protocolos éticos y legales, pone el tema en conocimiento del entorno de Ayuso y luego suelta una grabación en la que un funcionario de la alcaldía madrileña solamente le pide la confirmación. Con estas mimbres se confecciona la cesta.- Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso.Hay que reconocerle que su colaboración con Aznar y Ayuso ha sido efectiva pues ambos han obtenido resultados espectaculares, aunque también tiene su lado oscuro y agresivo que incluso lo ha llevado a los tribunales.Estas dos personas, junto con la propia Ayuso, tuvieron en su mano el botón que podía hacer saltar por los aires el partido, y lo apretaron en aquella ya famosa comparecencia de Ayuso que acuso al partido del espionaje. Una vez más un bulo genera un debate que no sabemos cómo acabara.Mientras tanto, los periodistas hablando del sexo de los ángeles y sin entrevistar a ninguno de estos personajes, absolutamente claves en el desarrollo del culebrón.

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