Este es el término popular para designar al personal de limpieza que diariamente, haga frío o calor, limpian nuestra ciudad. Con mucho más esfuerzo y dedicación lo tienen que hacer durante las múltiples fiestas que jalonan nuestra ciudad. La limpieza es algo fundamental para nuestro bienestar.
¡Cómo se agradece cada mañana de Sanfermines que las calles estén limpias, incluso, con buen olor! Me identifico totalmente con ellos y ellas porque gran parte de mi vida laboral la he dedicado principalmente a la limpieza. ¡Cómo se agradece cuando alguien te valora con cariño el trabajo realizado! ¡Cómo entristece esa actitud ingrata y clasista, también despreocupada y maleducada, cuando te ensucian a la cara!
Siempre he ponderado a los servicios de limpieza y aunque, efectivamente, sea su trabajo, asimismo, es su trabajo el de otras personas que han sido elegidas para tirar el txupinazo. Eso no es excusa, en mi humilde opinión, para desestimar la propuesta de los servicios de limpieza para dicha distinción.
No sé si algún día recibirán ese merecido homenaje público, pero sirva esta humilde carta para expresar todo mi agradecimiento al personal de limpieza de nuestra vieja Iruña. Nos enorgullecen las distinciones a la limpieza de Pamplona y las autoridades se llevan el mérito. No obstante, realmente es gracias a su labor. Son muy necesarios. Y a ver si la ciudadanía se conciencia sobre la limpieza. Gracias a los barrenderos por su labor y un fuerte abrazo. Eskerrik asko.