A la contra

Chupinazo

09.02.2020 | 13:56

Anda en marcha la votación para elegir quién lanzará el Chupinazo en Pamplona, después de que varios colectivos presentaran como candidata a La Pamplonesa y otro a Luis Sabalza, presidente de Osasuna, una entidad que ya lanzó el Chupinazo en el 2000. Este año la nominación de Sabalza es personal, pero quienes le proponen citan solo a su labor en Osasuna como escenario. La imagen de Sabalza es la de una buena persona, pero esto no es un campeonato de buenos, ni siquiera debería de ser un campeonato y, si lo es, debería -en mi opinión, tan válida como la de cualquiera- tener otros parámetros: ¿qué es lo que inicia el Chupinazo? Las fiestas de San Fermín. Entonces, ¿por qué no existe unas mínimas bases en la reglamentación para que solo se puedan nominar a personas o colectivos con relación directa con las fiestas? Lo comento -aunque si vuelve la derecha lo mismo regresa el muy democrático turno para los políticos, salvo cuando le tocaba a quien no le gustaba a Barcina- porque así como estoy por completo de acuerdo en la idea, no lo estoy en la amplitud que tiene y creo que debería ceñirse más a colectivos o personas con clara responsabilidad en la fiesta. Si premios de esta clase -son premios- se van a parar a manos de personas o entes que ese año ya hayan obtenido satisfacciones -deportistas, clubes, cantantes, actrices, etc- al final lo que hacemos es premiar a los ya premiados y premiarles doblemente, mientras que a los de la labor diaria, anual y de décadas no les da una alegría ni el tato. ¿No le darían ustedes el Chupinazo a los que limpian la ciudad, a los sanitarios, a los que le ponen música, a quienes la ponen bonita, a quienes la protegen, a quienes desde muchos entes trabajan por los más desfavorecidos? Hay mucha gente así. Hay chupinazos merecidos y preciosos hasta por lo menos el año 3000. Al resto de la gente ya se le aplaude en otros escenarios.