La rendija

25 N, igualdad y Tafalla

23.11.2020 | 09:12
La rendija por Ana Ibarra Lazkoz

Hacían falta iniciativas como la que ha promovido el Instituto Navarro de Igualdad en colaboración con el Ayuntamiento de Tafalla. El programa se llama Iguala y en la misma han participado 19 jóvenes de la localidad que muestran en un vídeo (presente en Instagram), chulísimo por cierto, que tanto ellas como ellos son más fuertes, más cómplices y más libres si se respetan. Sin tabús sociales. Yo no te digo que ropa tienes que llevar pero te pido que con faldas no salgas a bailar Te lo pido sutilmente para que sucumbas Situaciones reales que se dan y que pasan desapercibidas como formas de violencia. Un tema oportuno de cara al próximo 25 N y que se suma a otras campañas como la institucional de este año en Navarra y que bajo el título Abre los ojos que hace un llamamiento a toda la ciudadanía para que identifique las violencias cotidianas que se producen en todos los ámbitos, personal, familiar, social o laboral, y para que pongamos todas y todos de nuestra parte para erradicarla. Es importante que especialmente los jóvenes tengan ese radar puesto ya que las nuevas tecnologías se han convertido en verdaderas armas de control. Sabemos que a través de WhatsApp o Facebook muchos chicos saben donde están sus parejas, con quién están e incluso lo que hacen. Y ese dominio se ejerce y más en un momento complicado para las relaciones sociales no virtuales. Expertas en género y plataformas como la que lucha contra la violencia sexista en Navarra van más allá y alertan incluso de un retroceso en materia de igualdad y del agravamiento de las situaciones de mujeres expuestas al maltrato durante la pandemia. Según datos de la Delegación del Gobierno en Navarra, este año ha aumentado en más de un 5% el número de mujeres maltratadas (sistema VioGèn) a las que se hace un seguimiento, con 1.103 casos activos en la Comunidad. En un contexto de soledad y pandemia muchas mujeres se han quedado en una doble prisión, encerradas con sus agresores, a la vez que el reparto de tareas y cuidados y el aumento de trabajo doméstico ha reforzado las situaciones de desigualdad. El propio Ayuntamiento de Pamplona aprovecha la coyuntura para tratar de quitar los carteles contra la violencia machista en los accesos al municipio. Hay que visibilizar este tipo de ataques y decir No. Como valientemente también lo ha hecho un movimiento en redes sociales que llama a no participar como asistentes en jornadas, conferencias o talleres en los que no se sientan mujeres como ponentes.