Lici: "Estoy feliz porque ha sido difícil"
El entrenador de Osasuna apunta que "tres semanas malas no pueden borrar todo lo que se ha hecho antes"
El entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, quiso poner en valor al objetivo de la salvación, a pesar del contraste de felicidad de la afición por continuar en Primera y por la decepción de cómo ha concluido el final de la Liga. “Un mes, tres semanas malas no pueden borrar todo lo que se ha hecho antes”, indicó durante la rueda de prensa.
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“Siento felicidad porque ha sido muy difícil. Hemos bajado a un equipo muy potente como el Girona, que el año pasado jugaba Champions, y hemos peleado hasta el último segundo con presupuestos de otra dimensión”, subrayó para justificar la salvación.
El planteamiento
Lisci admitió haber intentado perder tiempo de forma deliberada en los instantes finales, provocando la confusión de sus propios futbolistas. “Los jugadores me tomaban por loco porque íbamos perdiendo 1-0 y les pedía alargar el partido para no terminar nosotros antes –que el encuentro entre el Girona-Elche–. No lo entendían, pero la tensión era increíble”, explicó el italiano. Asimismo, defendió el planteamiento táctico de inicio con un 3-5-2 para contrarrestar el poderío físico del rival ante las sensibles bajas de Satriano y Djené.
“Hemos perdido, es verdad, pero el equipo ha dado una versión, sobre todo hasta el gol, increíble, de lo que es pelear, matarse, dejarlo todo y no le puedo reprochar nada”, analizó Lisci.
El técnico asumió las críticas por el bache final de la temporada con cinco derrotadas consecutivas y reconoció que el vestuario pecó de optimismo antes de tiempo. “Hace dos semanas hablábamos de Europa y ahí cometimos un error yo y todo el entorno cercano al dar por hecha la salvación matemática. Si hubiéramos mandado otro mensaje, no habríamos acabado así”, confesó con honestidad. No obstante, rechazó tajantemente que su plantilla sufriera de vulnerabilidad anímica, achacando los errores únicamente a la presión de las últimas jornadas.
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Mensaje a la afición
Por su parte remarcó: “Hacemos muchísima autocrítica, no estamos contentos con el cierre de año, pero hoy –por ayer– es un día para disfrutarlo. Si ahora no lo celebramos, nos equivocamos y mucho. Mañana –por este domingo– ya veremos de quién son las culpas”.
El míster elogió a la afición. “Yo no tengo que proteger al equipo de la afición. El viernes me fui a casa con la piel de gallina. Osasuna empieza por su afición, que es tremendamente increíble”. Por último, concluyó dejando su continuidad en el aire: “Yo me dejo la vida trabajando; si he perdido crédito, es algo que habrá que valorar mañana con la cabeza fría”
