Juan Cruz Álvaro Armada ya es historia de Osasuna. El defensa rojillo se ha despedido este miércoles del club navarro después de seis temporadas en las que se ganó el cariño de El Sadar por su compromiso, regularidad y carácter competitivo. Lo ha hecho en un acto cargado de emoción en Tajonar, rodeado no de futbolistas sino de trabajadores y empleados del club, un detalle que refleja el vínculo que el jugador ha construido durante estos años dentro de la entidad.

El lateral, que llegó al conjunto rojillo en 2019, aseguró marcharse orgulloso del grupo humano que deja atrás. “Dejo un vestuario sano”, afirmó. Juan Cruz ha estado acompañado por su entorno más cercano: su mujer, Lidia; su hija Olivia, de 3 años; y su hijo Cruz, de apenas un año. Además, la familia afronta una nueva etapa personal, ya que la pareja espera otro hijo.

Juan Cruz ha destacado que "ha sido un orgullo y un honor defender este escudo" y ha subrayado que se va tranquilo porque deja el equipo "en buenas manos".

El madrileño ha afirmado que en estos seis años "ha habido momentos mejores y peores" pero ha disfrutado "de cada uno de ellos".

La final de Copa, el gran recuerdo

Entre todos esos momentos, Juan Cruz no tuvo dudas al señalar cuál guardará siempre en la memoria: la final de la Copa del Rey disputada en Sevilla en 2023 frente al Real Madrid. El defensa fue titular aquella noche en La Cartuja, en una cita histórica para el osasunismo. "Lo que vivimos en Sevilla, todo el mundo se vistió de rojo... fue increíble".

Aunque el balance de su paso por Pamplona es positivo, Juan Cruz admitió que se marcha con una pequeña frustración deportiva: no haber podido disfrutar más tiempo de una aventura continental.

“La espinita es no haber durado más en competición europea”, señaló en referencia a la eliminación ante el Brujas en la ronda previa de la Conference League. Aquella eliminatoria puso fin demasiado pronto al esperado regreso europeo de Osasuna décadas después.

Cruz ha destacado asimismo que jugarse la permanencia en la última jornada en Getafe "fue una auténtica locura; estábamos todos con una tensión en el cuerpo, que sabíamos lo que nos jugábamos". En este sentido, ha subrayado: "No creo que mereciéramos ese descenso y al final estamos donde este club debe estar".

El central ha resaltado que se va de Osasuna "sabiendo que el club está en buenas manos, que hay gente que se deja la vida por este club y que no va a tener ningún tipo de problema".

El jugador se mostró agradecido por todo lo vivido durante seis temporadas en las que pasó de ser un refuerzo más a convertirse en una figura querida por la afición rojilla.