El candidato del PP a la investidura como presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha pedido este martes que "nadie busque confundir ni se rasgue las vestiduras" con el principio de la prioridad nacional pactado con Vox para repartir ayudas sociales y de vivienda. Al inicio de su discurso ante las Cortes de Castilla y León en el debate de investidura, Mañueco ha rechazado las "demagogias interesadas" sobre el acuerdo con Vox porque se trata de algo "fácil de entender".

Una vez más, al igual que en las anteriores legislaturas, Mañueco necesita en esta ocasión el apoyo de otro partido. Con Vox, alcanzará los 47 votos, cinco por encima de la mayoría absoluta.

En su intervención, ha resumido que quienes reciban esas ayudas deberán tener una "vinculación legal, efectiva y estable con Castilla y León", aunque ha reconocido que esa aplicación tendrá como primera premisa un acatamiento "escrupuloso" de las leyes básicas y que no tendrá efectos sobre la prestación de servicios públicos esenciales de sanidad, educación, servicios sociales, dependencia y transporte.

También ha asegurado Mañueco que este principio de la 'prioridad nacional' no afectará a los "derechos ya consolidados" en Castilla y León, y ha añadido que estos criterios "se vienen aplicando en muy diferentes ámbitos, en todos los territorios de España, desde hace ya mucho tiempo y por administraciones de muy distinto signo".

Bienvenida a la inmigración legal

En este sentido, el candidato del PP ha argumentado que Castilla y León tiene en la "inmigración legal y ordenada una fuente de progreso", por lo que ha asegurado que "siempre serán bien recibidos" quienes lleguen a este territorio "a contribuir con su trabajo, esfuerzo y compromiso personal a la prosperidad común".

Ha cargado contra las "políticas fracasadas" del Gobierno de España en inmigración, ya que las ve marcadas por la "improvisación, el oportunismo y la imposición", lo que en su opinión dificulta avances sociales.

En un momento posterior del discurso, Mañueco se ha apoyado en la inmigración como pilar de la ganancia poblacional de Castilla y León desde 2022, ya que los 47.000 habitantes más se han debido "sobre todo al aumento de la inmigración", capaz de "compensar los saldos vegetativos negativos".

De hecho, ha reconocido que el repunte poblacional detectado por el INE a 1 de enero de 2026 -2.418.425 habitantes- "no debe ocultar la realidad" de la pirámide de población de Castilla y León, con un "alto grado de envejecimiento a pesar de ligeros ascensos de la natalidad". Tras su intervención, el pleno se ha suspendido y se ha reanudado a las 16.00 horas con la intervención de los grupos parlamentarios, empezando por el PSOE. 

Mañueco ha justificado su pacto con Vox porque responde a lo que "las personas de Castilla y León" dijeron con sus votos, que decidieron "no otorgar a ningún grupo una mayoría suficiente para sustentar un gobierno en solitario". En su opinión, los castellanos y leoneses pidieron que se alcancen "acuerdos a través del diálogo", y eso se "cristalizó" el pasado 3 de junio con el acuerdo de legislatura suscrito entre el PP y Vox.

Aplaude al Papa

Antes de entrar en el hemiciclo para someterse a la sesión de investidura, preguntado por el discurso pronunciado ayer por el Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, Mañueco ha afirmado que lo suscribe "de la A la Z", tal y como hizo el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

"Yo, como el presidente (Feijóo), suscribo de la A a la Z el discurso del papa", ha afirmado en declaraciones a los periodistas en los pasillos de las Cortes.

En la sesión de ayer en la Cámara Baja, el pontífice ofreció un discurso histórico en el que pidió una respuesta solidaria para los migrantes, la resolución pacífica de los conflictos y rebajar la crispación porque la pluralidad política, entre otras cosas.

En los próximos días, Mañueco tomará posesión como presidente y anunciará la composición de su futuro Gobierno de coalición, que según ha avanzado en el discurso, contará con dos vicepresidencias y once consejerías.