La polémica generada por la nueva camiseta del Athletic, que presenta un mapa de Euskal Herria en la parte posterior a la altura del cuello, ha encontrado respuesta desde Ibaigane. El presidente rojiblanco, Jon Uriarte, ha acusado a UPN de alimentar una controversia "artificial" en torno a la equipación presentada para la próxima temporada y ha atribuido las críticas a "intereses políticos". La disputa, cabe recordar, gira en torno al diseño de la nueva camiseta del Athletic, que incorpora en la parte posterior un mapa de Euskal Herria acompañado de una ikurriña. Según explicó el propio club durante su presentación, las siete franjas de la equipación representan a los siete territorios históricos vascos y el diseño pretende reflejar una identidad cultural compartida.

La iniciativa provocó una rápida reacción de UPN, cuya presidenta, Cristina Ibarrola, remitió cartas al presidente de la RFEF, Rafael Louzán, al propio Uriarte y a la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, solicitando medidas para impedir el uso de la camiseta en competiciones oficiales. La formación regionalista considera que la inclusión de Navarra dentro del mapa de Euskal Herria supone una vulneración de la realidad institucional y jurídica de la Comunidad Foral.

La ofensiva política fue un paso más allá días después, cuando UPN presentó una denuncia formal ante el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol. Ibarrola sostuvo que el mapa utilizado tiene un carácter político y argumentó que la normativa deportiva prohíbe la exhibición de mensajes de esa naturaleza en las equipaciones oficiales.

Desde el Athletic, sin embargo, la controversia es vista de manera muy diferente. Las declaraciones de Uriarte elevan el tono del debate al considerar que la discusión ha sido impulsada desde el ámbito político y no responde a una preocupación real de la mayoría de aficionados. El presidente rojiblanco sostiene que se trata de una polémica construida artificialmente y vinculada a intereses partidistas.

El debate ha trascendido además el ámbito deportivo. La presidenta navarra, María Chivite, restó importancia a la controversia y defendió que el diseño de la camiseta no afecta a los símbolos oficiales de Navarra ni a su marco institucional.