El detenido por el crimen ocurrido en la madrugada del miércoles en un local del barrio de la Rochapea de Pamplona, Yahya Mouzari, de 27 años y de nacionalidad marroquí, tiene numerosas causas abiertas en los juzgados por distintos delitos, entre ellos delitos contra el patrimonio y atentado a los agentes, y también era investigado por pertenencia a un grupo juvenil organizado.
Entre los procesos pendientes, el acusado se enfrentará en las próximas semanas a un juicio por un delito de agresión sexual, después de haber besado a la fuerza a una chica con la que se cruzaba por la calle en el Casco Viejo de Pamplona y que iba con unas amigas. El suceso ocurrió sobre las 2.22 horas del día 29 de septiembre de 2023, en la calle Mercaderes, el procesado, al que le constan numerosos antecedentes penales y cuya situación administrativa en España se desconoce, según la Fiscalía, se cruzó con una joven de 21 años de edad, que caminaba en dirección a la plaza del Ayuntamiento junto a un grupo de amigas.
El Ministerio Público resalta que el acusado, "actuando con ánimo libidinoso, se acercó a la joven, a quien no conocía con anterioridad, y le agarró de la cintura, ante lo cual intentó zafarse del agarre sin conseguirlo, y acercándola más hacia él, el acusado, sin consentimiento de la joven, le dio un beso en la boca, y a continuación empujó al acusado para apartarlo de ella y le recriminó su acción, y al decirle que iba a llamar a la policía, el acusado le hizo una peineta y abandonó el lugar.
La Fiscalía considera que procede imponer al acusado la medida de libertad vigilada por tiempo de tres años y la prohibición de aproximarse a la víctima, a su domicilio, a su lugar de trabajo y a cualquier otro por ella frecuentado, a una distancia inferior a 200 metros, y por un tiempo de tres años, y la prohibición de comunicarse con ella, por cualquier medio, por un tiempo de tres años.
En concepto de responsabilidad civil, el acusado deberá indemnizarla con 800 euros por el daño moral causado.