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Desarticulada una red criminal de carreras ilegales que operaba en Navarra, Madrid, Cuenca y Toledo

La Guardia Civil detiene a 11 jóvenes que organizaban 'kedadas' masivas con coches modificados y camuflaban las matrículas con pasamontañas para subir los vídeos a las redes sociales

Desarticulada una red criminal de carreras ilegales que operaba en Navarra, Madrid, Cuenca y ToledoCEDIDA

Agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han desarticulado una activa trama delictiva con la detención de 11 personas acusadas de organizar y participar en carreras ilegalesde coches por diferentes puntos de la geografía estatal. Los implicados utilizaban vehículos modificados técnicamente para potenciar su velocidad y realizaban exhibiciones temerarias que ponían en grave peligro la vida del resto de usuarios de las carreteras.

La investigación penal se inició el verano pasado, cuando especialistas del Sector de Tráfico de Madrid detectaron estas actividades ilícitas a través de la monitorización continua y el rastreo en redes sociales y medios de comunicación. Los arrestados grababan las competiciones prohibidas en vídeo con el único objetivo de difundirlas y subir el contenido a las redes sociales para ganar notoriedad.

Protocolo de fuga

La red criminal funcionaba mediante la convocatoria de macroconcentraciones o kedadas programadas a través de chats de telefonía móvil y plataformas digitales, donde detallaban lugares, fechas y horas concretas. Estos eventos, desarrollados habitualmente durante los fines de semana, lograban congregar a más de 500 personas entre participantes y espectadores procedentes de diversas Comunidades Autónomas.

Aunque la banda operaba principalmente en municipios de la zona sur de la Comunidad de Madrid —como Fuenlabrada, Pinto, Valdemoro, Coslada o Madrid capital—, la investigación ha acreditado que los sospechosos se desplazaban a otros puntos del Estado, registrándose carreras ilegales en Navarra, Cuenca y Toledo.

Para evitar la acción de la justicia y no ser identificados por las patrullas, los organizadores ocultaban sus rostros con pasamontañas, manipulaban físicamente las placas de matrícula de los turismos e incluso disponían de un protocolo de actuación diseñado para eludir la detención en caso de verse sorprendidos por la Guardia Civil. Durante la fase de explotación de la operación policial, las fuerzas de seguridad han intervenido cuatro vehículos de alta gama y diverso material incriminatorio, como bengalas y prendas de ocultación.

Graves penas

Los 11 detenidos son jóvenes de entre 18 y 25 años de edad, de distintas nacionalidades y todos ellos con antecedentes policiales previos. Se les imputan delitos de conducción temeraria, falsedad documental, simulación de delitos, desobediencia grave a los agentes de la autoridad y pertenencia a organización criminal.

Al tratarse de una estructura organizada, los implicados se enfrentan a severas consecuencias legales tipificadas en el Código Penal. Por el delito de conducción temeraria con desprecio manifiesto por la vida de los demás, las penas pueden acarrear de 2 a 5 años de prisión y la retirada del carné de conducir hasta por 10 años. Asimismo, la condición de integrantes o promotores de una organización criminal suma penas adicionales que oscilan entre 1 y 4 años de cárcel para los miembros, y de 3 a 8 años de privación de libertad para los cabecillas y fundadores de la trama.

La Guardia Civil ha reiterado el llamamiento a la colaboración para erradicar este tipo de conductas en las vías públicas, recordando que cualquier ciudadano puede alertar de manera confidencial sobre estas concentraciones de riesgo a través del teléfono 062 o de la aplicación móvil oficial Alertcops.