El tiempo pasa y cada vez hay más aspectos que apuntan a Vitoria como la conexión del TAV navarro con la Y vasca. Si a finales del año pasado el Gobierno de Navarra ya adelantó trámites que inequívocamente señalaban a la capital alavesa como la salida más factible, ahora ha sido Adif –la empresa pública encargada de desarrollar el proyecto– la que ha empezado a preparar el terreno para una posible conexión vitoriana. Según ha adelantado la cadena Ser de Gasteiz, Adif habría formulado alegaciones contra el plan de ordenación urbana del consistorio alavés para que se incluya la entrada del TAV como uno de los aspectos importantes a tener en cuenta.

Un paso significativo teniendo en cuenta la incertidumbre que rodea a todo este tramo de la obra, pendiente todavía de una decisión definitiva a tres bandas –Estado, CAV y Navarra– que no llega. El debate es si el tren, para conectar Navarra con la CAV, debe salir por Vitoria o por Ezkio. La opción gipuzkoana es sensiblemente más cara –superaría con mucho los 2.000 millones– e implica pasar un doble tubo por Aralar que puede poner en riesgo los acuíferos, como advirtió el Gobierno de Navarra en octubre de 2022.

Hasta Alsasua

Ese mismo día, el Ejecutivo foral anunció que, vista la incertidumbre que rodea la salida, ellos abogaban por, de momento, construir hasta Alsasua. Y que luego ya se decidiría la salida definitiva. Lo que pasa es que algunos expertos, como los ingenieros Javier Sáinz de los Terreros y Francisco Galán, consideran que si se construye hasta Alsasua la salida ya está abocada a ser por Vitoria, porque ya no podría físicamente girar hasta Ezkio. La de Vitoria es una salida geológicamente más natural –por la llanada alavesa– y por tanto más barata. Pero, según algunos técnicos, corre el riesgo de congestionarse de tráfico más facilmente.