Cs, una campaña de malabares

La formación naranja promete un pacto con el PP pero tampoco descarta un acuerdo con el PSOE

10.02.2020 | 04:42

pamplona - Con todas las encuestas en contra y en franco declive, Ciudadanos afronta una campaña electoral de auténtico juego de malabares para intentar agarrarse al centro al mismo tiempo que promete pactar con el PP, pero sin descartar tampoco de forma tajante un acuerdo con el PSOE tras las elecciones.

Además un veto a Pedro Sánchez no sería creíble después de que Albert Rivera lo levantara en el último minuto de la legislatura planteando esa abstención condicionada que le habían reclamado algunos miembros de la ejecutiva hace tres meses y que abrió una crisis sin precedentes en la formación.

Crisis que también se ha reflejado en la militancia, ya que en el último año Cs ha perdido el 4,5 por ciento de los afiliados y en algunos territorios, como en Canarias, alcanza hasta el 30 por ciento, según fuentes de esta formación.

En todo caso y una vez pasada la euforia de los 57 escaños obtenidos en las elecciones del 28 de abril, que dejó a Cs a nueve escaños y a menos de un punto del PP, ni Rivera ha conseguido ser el líder de la oposición pese a su empeño verbal ni tampoco el partido ha servido para desbloquear la legislatura, aunque daban los números.

Y es por eso por lo que algunos críticos con esa estrategia han advertido de la "irrelevancia" que planea sobre Ciudadanos y algunos, aunque aplauden el giro de 180 grados de Rivera de última hora, creen que llega tarde.

Con esta carta inesperada, Cs intenta retener a su electorado de centro al venderse también como la única fuerza que se ha movido para tratar de salvar la legislatura, pero, según dejan claro fuentes de la formación, fue una solución solo para ese momento y no se propondrá en campaña.

La campaña, que está empezando a diseñarse, hará hincapié en la idea de sumar con el PP si hay posibilidad de gobernar tras el 10N, pero si no la hay, no aclaran cuál será el plan B en el caso de que vuelva a haber partido con el PSOE, como ocurrió el 28 de abril.

Sí insisten en que hay que construir una alternativa a Sánchez pero por ahora no tienen previsto que la Ejecutiva vaya a volver a aprobar un "no" al candidato socialista, aunque aseguran que ni antes ni después de los comicios habrá una oferta al secretario general del PSOE.

cuarta posición A 45 días de las elecciones, Ciudadanos ya se ha puesto manos a la obra y lo ha hecho con las encuestas a la baja, que, en el caso del último CIS de septiembre, descienden hasta la cuarta posición con el 8,6 por ciento de los votos (el 28A obtuvieron el 15,86 por ciento).

Dicen en Cs que no les preocupa porque es lo que siempre les pasa con los sondeos y están convencidos de que no van a tener fugas ni por la derecha ni por la izquierda, aunque pueden sufrir la desmovilización de un electorado harto de tener que volver a las urnas y de repetir las elecciones por segunda vez en cuatro años.

Les pasó en la repetición de 2016, cuando pasaron de 40 a 32 diputados si bien la caída en porcentaje no llegó ni a un punto.

Por eso quieren hacer una campaña menos invasiva, sin grandes mítines y con actos más temáticos, y están dando también una vuelta al programa electoral, aunque básicamente dejarán la mayor parte de las propuestas.

También van a mantener las listas electorales al margen de algún retoque puntual, por ejemplo para sustituir las salidas de Toni Roldán, que fue el número 2 por Barcelona, o Francisco de la Torre, que ocupó la sexta posición en la candidatura por Madrid. - Efe