"Hay que afrontar la fase de ascenso con soltura y desparpajo. La presión está al otro lado de la cancha"Oskar Montero
Hace menos de un año en Anaitasuna se lloraba por el adiós a la Liga Asobal después de 14 temporadas en la máxima categoría. Hoy se habla de esperanza, ya que la vuelta puede estar más cerca. A falta de una jornada para finalizar la competición regular –el sábado ante el Cajasol Sevilla BM Proin, ya ascendido tras proclamarse campeón de la Plata–, el club navarro se ha clasificado para el play off a la Asobal. El empate del sábado en A Coruña le aseguró la 5ª plaza con 37 puntos y, por lo tanto, su presencia en una batalla en la que también estarán Fertiberia Puerto Sagunto (ahora mismo 2º con 42), UBU San Pablo Burgos 2031 (3º con 41) y Fundación Agustinos Alicante (4º con 39). Todo un desafío para el equipo que dirige Nacho Moyano, que ha sabido recomponerse tras el varapalo del descenso y renacer con mucha más fuerza gracias a un grupo que ha mezclado veteranía y juventud.
Una jornada para finalizar la Liga regular y ya clasificados para el ‘play off’. ¿Esperaban que fuese así?
La verdad es que al principio las expectativas, al menos para mí, eran altas. Pero viendo luego el nivel de la categoría, la igualdad y lo dura que es la competición, hubo un momento en el que estábamos totalmente fuera. Ahora que lo hemos conseguido es un premio para nosotros y se agradece mucho.
Ya hablaban desde el principio de la exigencia de la Plata. ¿Dónde ha visto esa complejidad?
Sobre todo en la igualdad. Los equipos, incluso los que llevan muy pocos puntos, no siempre pierden por un resultado amplio y plantan cara a los de arriba. Un buen ejemplo es Alcobendas, que ha quedado último en la clasificación, pero le ha quitado puntos a equipos como Burgos. Al final hay que jugar todas las semanas al cien por cien para llevarse esos puntos. No hay ningún partido que se dé por hecho y mucho menos fuera de casa.
Precisamente el otro día en la pista del OAR Coruña lograron ese punto que hacía falta para entrar en la fase de ascenso. ¿Cómo reaccionó el vestuario tras ese empate?
Con muchísima ilusión. Las dos últimas jornadas había un poco de presión, ya que sabíamos que nos jugábamos mucho. Pero ya podemos liberarnos de ella. Nos hemos clasificado, el objetivo está conseguido y ahora, con muy poco que perder y mucho que ganar, vamos a competir por esa fase de ascenso.
Con sólo 28 años es de los veteranos del equipo. ¿Cómo ve a los chavales? ¿A los jugadores más jóvenes?
Los veo muy bien. El grupo es una gozada. Todos tienen ganas de aprender y de mejorar. Son receptivos con lo que dice el entrenador y con el resto. Siempre hay un feedback entre nosotros, cuando se trata de cosas que hay que mejorar. Todos están dispuestos y eso creo que se ha notado durante toda la temporada en la mejoría percibida con el paso de las jornadas.
Han conformado un equipo con jugadores que, como usted, decidieron quedarse tras el descenso, otros que han venido de fuera y un tercer grupo proveniente del filial y de la base, a los que les ha tocado dar un paso adelante, como Ibai Etxarte o Unai Elizondo. ¿Cómo se ha ido hilando este equipo?
Yo creo que lo mejor que tenemos es que todos los jugadores están completamente involucrados, dispuestos a aportar al equipo y eso se ha notado. Durante la mayor parte de la temporada, por ejemplo, no hemos podido contar con Marco (Moreno, por lesión), pero vino Iker Elola de la Primera Nacional y le ha dado al grupo un nivel altísimo. Unai e Ibai, que venían de la misma categoría y eran referentes en su equipo, les ha tocado dar un paso adelante, tomar más responsabilidades y lo han hecho igualmente. Otros que en principio no iban a estar con el primer equipo, sino que iban a echar una mano, han demostrado que tienen que estar con nosotros y han jugado muchos minutos. Al final, todos hemos estado muy enchufados, todos los jugadores han tenido sus partidos, su día de brillar y eso es lo mejor que hemos tenido esta temporada.
El capitán, con el escudo de Anaitasuna.
Importante es también que jugadores como usted, como Marco Moreno, Julen Elustondo o Mikel Redondo apostasen por no irse y tirar del carro en la Plata.
Bueno, sí. Al final hay muchas cosas que te hacen tomar este tipo de decisiones. No todo es jugar en la máxima competición. A veces hay objetivos que no por pertenecer a categorías más bajas son menos ambiciosos. Quedarse aquí y pelear con un equipo muy joven, que hay que reestructurar, y luchar por ascender a Asobal, que es en lo que estamos, es una meta muy ambiciosa y muy ilusionante, mucho más en el club en el que te has formado y en la ciudad de la que eres. Eso es lo más importante.
Y en un equipo que ha tirado de la casa, de gente joven y menos experta, frente a equipos como Burgos o Puerto Sagunto que configuran plantillas para Asobal.
Es de lo que más orgullosos nos podemos sentir. Y nos tiene que dar la tranquilidad, de cara a la fase de ascenso, de que hemos conseguido algo muy complicado y lo tenemos que disfrutar, porque nos lo hemos ganado.
Al principio de temporada comentaba que el primero de los objetivos era recomponer este Anaitasuna. Visto lo visto se ha superado reto, ¿no?
Sí. Ha sido el proceso que hemos llevado toda la temporada hasta estas últimas jornadas, en las que hemos demostrado un buen nivel. Esto ha sido fruto de esa recomposición, que ha sido un reto mayor de lo que esperábamos al principio a lo mejor. Ahora toca seguir para adelante.
“Lo mejor que tenemos en este equipo es que todos los jugadores están completamente involucrados, dispuestos a aportar y eso se ha notado”
No era fácil, después de dejar atrás muchos años en la Liga Asobal.
No, para nada. Con muchos jugadores nuevos, otro entrenador, otra estructura directiva... Son cambios que de alguna manera u otra afectan y recomponerse no siempre es fácil. Pero creo que lo hemos hecho bien.
Habla del entrenador, Nacho Moyano. Un técnico más que contrastado. ¿Cómo está siendo trabajar con él?
Estamos todos muy satisfechos. Es un entrenador perfecto para este tipo de jugadores jóvenes y con ganas de aprender. Exige mucho, pero también da mucho a los jugadores, sobre todo a los que tienen ganas de mejorar. Aunque ha sabido recompensar a aquellos que lo han estado haciendo mejor, y por eso las convocatorias son cada vez más complicadas, porque todos están enchufados, cada uno puede aportar algo. El trabajo ha sido muy bueno desde el principio y él es uno de los culpables de que la recomposición haya funcionado.
¿También es exigente con los más veteranos?
Sí, sí. Con algunos más que con otros (se ríe). Sabe lo que tiene que exigir y a quién. Hemos funcionado todos con él y nos hemos entendido muy bien.
Esta temporada le toca llevar el brazalete. A nivel personal, ¿cómo la está viviendo?
Estoy muy contento. Es un reto más que aporta ilusión a los objetivos. Sí que he notado ese peso en el vestuario con tanta gente nueva. Estoy muy agradecido sobre todo a los más jóvenes, que tratan de ayudar, de escuchar y de respetar. Estoy muy satisfecho con este rol y me hace mucha ilusión.
De fuera puede parecer serio, pero en el momento previo de saltar a la pista se le ve risueño, optimista e intentando contagiar siempre esa alegría en el vestuario. Empujando a sus compañeros incluso.
Son más bien ellos los que me contagian a mí. Vienen con muchísimas ganas. El entorno es muy importante en cuanto a la ilusión y las ganas. Y, cuando te rodeas de gente con tanto ímpetu, te lo traspasan. Intento potenciar eso. Es algo bidireccional.
Hasta ahora, ¿cuál ha sido en su opinión el momento más amargo y el más dulce de la temporada?
En general ha sido una campaña positiva. Lógicamente las derrotas duelen todas y algunas más que otras. Si hubiese que señalar un resultado sería el empate con Soria, que a lo mejor no estuvimos a un gran nivel; o la derrota contra el Barcelona, en la que íbamos por delante por muchos goles y al final nos remontaron. Y el más dulce espero que esté por llegar.
AL DETALLE
Última jornada, este sábado ante el líder en el Universitario. Anaita cierra la Liga regular este sábado 9 de mayo a las 19.00 recibiendo al Cajasol Sevilla BM Proin, líder y ya con plaza directa para la Asobal. El encuentro, en el que se le hará el pasillo de campeón, se jugará en el Pabellón Universitario de Navarra, al estar La Catedral ocupada con un evento musical. Las entradas costarán 12 euros tanto para adultos como para menores, sin distinción entre socios y no socios.
El 'play off’, 23 y 24 de mayo. Esta fase se jugará, en principio, en la pista del 2º clasificado. Medirá a 2º contra 5º en una semifinal y a 3º contra 4º en otra, el sábado 23. Los ganadores pasarán a la final del 24. El vencedor sube a Asobal y el perdedor tiene otra oportunidad ante el equipo de la máxima categoría que finalice antepenúltimo.
¿Cómo ve el ‘play off’?
Tenemos que afrontarlo con ilusión, soltura y desparpajo. Nuestro objetivo este año era reestructurarnos, lo hemos hecho, y ahora nos hemos clasificado para la fase de ascenso. Creo que la presión está en el otro lado de la cancha, en cualquier partido que nos toque, y nosotros tenemos que salir a disfrutar y a dar nuestra mejor versión.
No sé si en momentos como este recibe consejos de su padre, que ha vivido muchísimas situaciones en el mundo del balonmano.
Sí, sí. Hemos hablado muchas veces. Todo es cuestión de relativizar y disfrutar de lo hay. Al final lo que queda son estos momentos de clasificarse, de competir, de pelear, de estar con los compañeros. Ese es el camino que tenemos que seguir.
Lo bonito que sería volver a tener un equipo masculino navarro en la elite de este deporte.
Sí, por supuesto. Está claro que está complicado, todo esto es un proceso, pero es con lo que todos soñamos. Con volver a donde estábamos, cumplir ese objetivo, que no deja de ser a largo plazo. En corto, pues a disfrutar.