MADRID. La himalayista tolosarra, la primera mujer que ha alcanzado la cumbre de los 14 ochomiles, ha explicado en el aeropuerto de Barajas, al que ha llegado procedente de Bilbao, que afronta esta nueva aventura "con respeto" y con el temor de que la gran afluencia de expedicionarios pueda poner el peligro su objetivo.

"Vamos sin oxígeno y si coincidimos con mucha gente tendremos que parar y eso puede provocar riesgo de congelación", detalló Pasaban, quien explicó que ha hecho un entrenamiento similar al de veces anteriores, pero en este caso se tendrá que someter a "una climatización más larga".

Edurne Pasaban precisó que antes de alcanzar la cumbre del Everest, de 8.848 metros, tendrán que "subir a 8.000 metros de la montaña y volver a bajar", antes de iniciar de nuevo el ascenso a la cumbre en el marco del proceso de aclimatación.

Pasaban alcanzó la cima del Everest el 23 de mayo de 2001, en lo que se convirtió en su primer ochomil, pero en aquella ocasión lo hizo "con oxígeno".

En el campo base, la alpinista guipuzcoana coincidirá, entre otros, con el vitoriano Juanito Oiarzabal, quien en los próximos días partirá hacia el Himalaya para intentar hacer cumbre en el Lothse dentro de una expedición que completan Carlos Pauner, Javier Pérez, Carlos Soria y Juanjo Barra.