Fútbol retro, pero poco
Cambias las camisetas actuales por otras que se parecen mucho –las de varios clubes ha costado ver que eran vintage– y ya dices que haces un impresionante homenaje al fútbol de antaño. Pues sí que sí... Si de verdad querían hacer una jornada de fútbol retro, había que comenzar remontándose en la vestimenta, como mínimo, hasta las camisetas de manga larga, y a partir de ahí hablamos. Y, por supuesto, nueve partidos el domingo a las 5 y el otro el sábado a las 20.00, ése por La 1. Y, claro está, los tres árbitros (nada de cuatro) de negro, sin las excepciones que hemos visto (y, al final del partido, que salieran los tres del campo bajo los escudos de la Policía, bajo los proyectiles de la grada, que eso sí que era fútbol clásico). Y cervecitas, coñac y pacharán en el estadio, qué menos. Y poner los campos patateros o embarrados, como aquéllos en los que los equipos de finos estilistas las pasaban canutas. Y un balón Mikasa de 8 kilos (12 si llovía). Y ahí sí que nos daría hasta nostalgia.
