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Veinte años desde que el Lagunak tocara el cielo

Las jugadoras del club de Barañáin se han reunido este sábado para recordar el subcampeonato de Copa de la Reina de 2006 ante el Espanyol

Fotos del homenaje en Lagunak al equipo femenino que fue subcampeón de Copa hace 20 añosOskar Montero

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El próximo jueves 11 de junio se cumplirán 20 años del subcampeonato de la Copa de la Reina que disputó Lagunak ante el Espanyol. Uno de los grandes hitos del fútbol femenino navarro que el club ha recordado este sábado con un reencuentro de prácticamente toda la plantilla. Dicha reunión ha tenido como punto de encuentro el mismo escenario donde aquel equipo entrenaba y jugaba entonces, el campo de Barañáin. La jornada ha congregado a exjugadoras, cuerpo técnico y familiares en un partido simbólico entre ellas, una comida posterior y la proyección de aquella final ante el Espanyol, que perdieron en la tanda de penaltis.

Entre las protagonistas de aquella generación ha estado Marta Ozkoidi, que llegó al Lagunak siendo apenas una adolescente, con 15 años, en los inicios del equipo femenino en 1990, y que permaneció en el club hasta su retirada justo después de aquella final de 2006. Su vínculo con aquel grupo es absoluto, tanto en lo deportivo como en lo vital, y este sábado lo ha resumido con una mezcla de nostalgia y alegría por el reencuentro: “Ha sido muy bonito y muy emocionante”.

Ozkoidi también ha explicado que el reencuentro ha nacido de forma casi natural entre compañeras que, con el paso del tiempo, habían mantenido el contacto de manera intermitente. “A veces nos juntamos algunas de las que estamos aquí. Antes echábamos una pachanga y luego nos quedábamos a cenar. Ahora ya solo quedamos para cenar”, explicó. A partir de ahí, la idea del aniversario ha aparecido casi sin planificación: “Me dijo Boci (Ainhoa Barberena): ‘Oye, cumplimos 20 años, ¿por qué no cogemos de excusa esto?’ Y fue plantearlo y enseguida la gente se animó”. Lo que ha empezado como una simple idea, ha acabado convirtiéndose en una reunión que ha devuelto a muchas de ellas al mismo lugar donde crecieron como futbolistas dos décadas después.

En lo deportivo, su recuerdo de aquel subcampeonato de la Copa de la Reina sigue muy ligado a la sorpresa: “Nos clasificamos de churro, porque no entrábamos”, ha reconocido entre risas. La presencia del Lagunak en el torneo dependió de una cadena de resultados ajenos, renuncias y circunstancias que les abrieron la puerta de la competición: “Tenía que ganar no sé quién y perder otras por no sé cuánto, unas no se presentaron… total, un jaleo. Y de repente dijimos: ‘Ah, que sí que vamos’”, ha recordado la que era defensa. A partir de ahí, el equipo fue avanzando de rondas hasta la última: “Era una final y a todo el mundo le gusta ganar, pero llegar a ella ya era increíble”, ha comentado Ozkoidi.

Maite Roncal: "Todavía se me ponen los pelos de punta"

El camino hasta el duelo ante el Espanyol incluyó eliminatorias de máxima exigencia, con especial recuerdo para las semifinales ante el Rayo Vallecano, donde Lagunak firmó una de las grandes sorpresas del torneo. Aquella eliminatoria sirvió como punto de inflexión, también por la forma en la que se vivió desde dentro. “Íbamos con la sensación de que contra estos equipos siempre perdíamos”, ha aclarado Maite Roncal, capitana de aquel equipo. Sin embargo, el guion cambió por completo en la vuelta disputada en Madrid: “Nos vamos con un 1-2 en contra y remontamos allí 3-5 —el global fue favorable al Lagunak por 5-6—. Es que lo dimos todo”.

Desde su perspectiva, aquel Lagunak trascendía lo deportivo. “En aquel entonces fuimos una familia y nos apetecía rememorar un poco todo aquello”, ha remarcado la capitana. En lo personal, Roncal conserva un recuerdo especialmente nítido de la final ante el Espanyol, marcado sobre todo por la imagen de la marea amarilla en la grada: “Todavía se me ponen los pelos de punta”. El partido terminó 2-2 tras la prórroga y se resolvió en los penaltis con derrota para el conjunto navarro, aunque el desenlace no dejó sensación de vacío: “Creo que lo celebramos más que las que ganaron, porque llegar hasta ahí era un premio”.

Con el paso del tiempo, la valoración de aquel subcampeonato ha ido cambiado. “Ahora le doy más valor que entonces”, admitió la exjugadora. También ha adquirido un significado familiar: “Se lo cuento a mi hijo, que jugué en Primera División, que jugamos una Copa de la Reina… y ahora lo veo más grande que nunca”.

Josu Domínguez: “Esa chispa no la he vuelto a vivir en ningún equipo”

Desde el banquillo, Josu Domínguez ha ofrecido la mirada y visión del técnico de un grupo que creció sin presión y por encima de lo previsto. “Han pasado 20 años y es muy bonito volver a verlas”, ha señalado el pamplonés. Al igual que Ozkoidi y Roncal, él también ha opinado que con la perspectiva del tiempo se refuerza la dimensión del logro: “Éramos David contra Goliat”. Para él, la clave estuvo en que “no teníamos ninguna presión, era un premio ya el tener la oportunidad de jugar la Copa”. Asimismo, para el míster navarro, aquella etapa ocupa un lugar especial en su trayectoria: “Esa chispa no la he vuelto a vivir en ningún equipo”.

De este modo, la plantilla y cuerpo técnico de aquel equipo ha querido recordar uno de los hitos más importantes del fútbol femenino navarro, que el próximo 11 de junio cumplirá dos décadas.