Desde la Jai Batzorde de Barañáin queremos explicaros que este año no organizaremos las hogueras de San Juan como siempre lo hemos hecho.

Y no es porque nos falten ganas, ni ilusión, ni compromiso con Barañáin.

No las organizaremos porque hemos llegado a un límite.

Desde hace años, la Jai Batzorde trabaja de manera voluntaria para llenar Barañain de actividades, cultura popular, música, encuentro y participación. Dedicamos nuestro tiempo libre, nuestro esfuerzo y nuestras energías a construir unas fiestas y unos eventos que son patrimonio de todo el pueblo. 

Sin embargo, la actitud que recibimos por parte del Ayuntamiento dista mucho del reconocimiento, la colaboración y el respeto que merece cualquier colectivo que trabaja de forma desinteresada por su comunidad.

Fachada del Ayuntamiento de Barañáin. Iñaki Porto

Estamos cansadas de tener que pelear constantemente por cada permiso, por cada recurso y por cada actividad que organizamos. Cansadas de unas tasas que parecen multiplicarse para todo. Cansadas de las dificultades permanentes en cuestiones tan básicas como la instalación de una carpa o cualquier aspecto relacionado con nuestras actividades. Cansadas de sentir que, en lugar de facilitar el trabajo de quienes dinamizamos el pueblo, se nos ponen obstáculos una y otra vez.

Situaciones que en ocasiones, rozan lo absurdo y lo ridículo. 

Que se nos exija el nombre de una persona cuando somos un colectivo que conforma otros tantos, nos parece totalmente innecesario para algo tan arraigado y tradicional como las hogueras, es solo un ejemplo más de una forma de actuar que se repite demasiadas veces. Estamos muy cansadas.

No pedimos privilegios. Pedimos respeto. Pedimos colaboración. Pedimos que se entienda que detrás de cada actividad hay personas voluntarias que dedican horas y esfuerzo para que Barañain tenga vida social y cultural.

La suspensión de las hogueras no es una decisión tomada a la ligera. Es una forma de decir basta. De visibilizar un malestar acumulado durante demasiado tiempo. De exigir un cambio en la relación entre el Ayuntamiento y los colectivos que hacen posible gran parte de la actividad del pueblo.

Seguiremos defendiendo un Barañáin participativo y construido desde la implicación, pero también creemos que ha llegado el momento de plantarnos y denunciar públicamente una situación que ya no podemos seguir normalizando.