Turno de Svensson
Es el 22º jugador del Promesas que se estrena con el primer equipo de la mano de Arrasate
Max Svensson Río (Barcelona, 8/11/2001) se convirtió en el 22º futbolista del filial de Osasuna que debuta con el primer equipo rojillo en las seis temporadas de Jagoba Arrasate en el banquillo del conjunto navarro (no literalmente, porque el técnico vizcaíno estuvo en la grada cumpliendo el segundo de sus dos partidos de sanción). El delantero del Promesas había visto debutar desde el banquilo a varios de sus compañeros de equipo –a Iñigo Arguibide en Las Palmas de Gran Canaria y a Asier Osambela en Vallecas–, mientras que en el estreno más reciente de Xabi Huarte –en El Sadar contra el Betis–, no entró en la citación. Sin embargo, le llegó su turno. Fue el quinto y último cambio rojillo, entrando al terreno de juego en el minuto 88 en sustitución de Raúl García de Haro.
El atacante catalán, que no es un canterano al uso porque está jugando en el Promesas desde el pasado verano cedido por el Espanyol, debutó con Osasuna y en Primera División. Y dejó muestras de que tiene un carácter tremendo. Se fajó con los centrales del Mallorca y no le tembló el pulso para encararse con Samu.
En lo que respecta a lo puramente futbolístico, poco pudo hacer en tan poco tiempo de juego Max Svensson, cuya especialidad son los goles –lleva nueve con el Promesas en Primera RFEF–, al contrario que le ocurría a su padre, que se dedicaba a intentar evitarlos por su condición de reputado portero de balonmano de, entre otros equipos, Atlético de Madrid, Bidasoa, Barcelona y Portland San Antonio, motivo por el que su hijo Max, ahora rojillo, vivió unos cuantos años en Pamplona cuando todavía era un mocoso. Con Budimir aún entre algodones, Svensson pudo estrenarse antes del regreso definitivo del croata.
