Ya está. Fin de la discusión. El alcalde Maya ya tiene el escudo borbónico colocado en el zaguán del Ayuntamiento, para que no haya duda de quién manda aquí. Ya no queda ni rastro del escudo de Pamplona ni tampoco de la primera cita de la historia que hace referencia a Pamplona, que para fastidio de algunos aludía a los vascones como habitantes de esta ciudad: “Pasada la Jacetania, hacia el Norte, se encuentra la tribu de los vascones, donde hay una ciudad llamada Pompelon, que es como decir la ciudad de Pompeyo”.

Si llega a saber el geógrafo romano Estrabon (64 aC-24 dC), autor de la cita, la que se iba a montar 2.000 años después por mencionar que los vascones andaban por estos lares, igual se lo hubiera pensado mejor. Otros parece que eso de pensar lo dejan para las situaciones excepcionales o para encontrar la mejor manera de chinchar al contrario, en lo que se han convertido en unos expertos.

El hecho es que 24 horas después de que los operarios municipales borraran la antigua decoración, ayer llegó el pesado escudo de los borbones. Hicieron falta varios empleados para entrarlo a primera hora de la mañana por la puerta principal del zaguán, donde permanece colgado, como estuvo antes de que al alcalde Asiron se le ocurriera quitarlo de ahí.

Algunos lo consideran un pieza artística de gran valor -data de 1735 y está tallado en madera policromada y dorada- y otros que no representa a Pamplona y sí a sus conquistadores. Quién sabe cuánto tiempo permanecerá ahí. La historia es muy caprichosa, a veces.

De momento en Change.org este miércoles por la mañana ya se habían recogido casi 5.000 firmas para recuperar el antiguo escudo de Iruña.