El sureste del barrio de Txantrea luce ya reurbanizado y con sus redes de abastecimiento y saneamiento renovadas. La cuarta fase de las obras, que ha afectado los últimos 14 meses, desde noviembre de 2024, al cuadrante delimitado por las calles Artajona, Ezkaba, Etxarri Aranatz y San Cristóbal, además de a las plazas del Reloj y del Euskera, está ya concluida a falta de pequeños remates, como algunas plantaciones de arbolado y arbustos que no se han realizado hasta el momento por las condiciones meteorológicas. La Gerencia y la Comisión de Urbanismo han visitado esta mañana la zona.
Las obras han consistido en la renovación total de las redes y pavimentación de las calles Artajona, Cáseda, Cintruénigo, Etxalar, Etxarri Aranatz, travesía de Espronceda, Ezkaba y San Cristóbal, de la plaza del Reloj y de la plaza del Euskera; en la ordenación de los cruces en las diferentes manzanas con la creación de pasos de peatones a nivel; en la generación de nuevas zonas verdes; en la sustitución del mobiliario urbano y en la instalación de nuevo alumbrado.
Se ha creado una nueva rotonda en la confluencia de las calles San Cristóbal, Magdalena y Etxarri Aranatz para dar fluidez al tráfico y se han reurbanizado las plazas del Reloj y del Euskera para darles una cierta homogeneidad en su diseño. Durante el proceso para redactar el proyecto, se tuvieron en cuenta las opiniones y las sugerencias del barrio en cuestiones como el tráfico en el interior del cuadrante afectado por las obras o en el diseño de la plaza del Euskera.
Esta cuarta fase de reurbanización y renovación de redes en Txantrea ha contado con un presupuesto de 7.459.819,40 euros. El Ayuntamiento de Pamplona ha aportado 5,85 millones para la reurbanización de los diferentes espacios y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona 1,65 millones para los trabajos de renovación de redes de abastecimiento y saneamiento. El proyecto ha contado con financiación del Gobierno de Navarra, en concreto, con 1,6 millones de euros con cargo al Plan de Infraestructuras Locales (PIL) 2023 – 2025 en lo que corresponde a la aportación municipal de la obra. Las obras las ha llevado a cabo la UTE formada por Construcciones Mariezcurrena SL y Excavaciones Osés SL.
Zona de preferencia peatonal y vecinal
Las calles reurbanizadas se han convertido en área de preferencia peatonal en la que se permite el aparcamiento vecinal. Todas las calles tienen ahora plataforma única, sin resalto de bordillos, siendo completamente accesibles. Asimismo, haciendo caso a las demandas vecinales, no se permite la circulación de vehículos de un lado a otro de las calles, sino que se han creado circuitos en bucle aprovechando la travesía de Espronceda. Con esta medida se quiere evitar el uso de esas calles para un tráfico de paso que, como ocurría hasta ahora, únicamente quería acortar para ir de la calle San Cristóbal a la calle Ezkaba en línea recta. Tras las obras, se plantea la zona como de tránsito vecinal.
Las secciones de las calles Artajona, Cáseda, Cintruénigo, Etxalar, Etxarri Aranatz y travesía de Espronceda se han visto redimensionadas para contar con un carril de circulación de 3,20 metros y una de aparcamiento de 2,20 metros. En la travesía de Espronceda, se han cambiado de lado los aparcamientos en línea y se han establecido los cruces en ángulo recto, de acuerdo a la consideración de que será un tráfico sobre todo vecinal.
Nueva rotonda que elimina el cruce con semáforo
En la parte este del ámbito de actuación de estas obras se encuentra la nueva rotonda de intersección de las calles San Cristóbal, Etxarri Aranatz y Magdalena y las plazas del Reloj y del Euskera, que también han cambiado de cara. La nueva rotonda elimina el cruce semaforizado que existía hasta ahora. De esta forma, se facilita la circulación de vehículos, disminuyen las retenciones que se generaban en ese punto y también se generan recorridos peatonales más permeables.
La rotonda tiene un radio de 10,75 metros, con una calzada de 5,75 metros y conexiones peatonales a nivel en todos sus cruces. Los perímetros exteriores de la rotonda se han ajardinado en sus ensanchamientos más amplios para dar continuidad y conectar con la plaza del Reloj y la plaza del Euskera. En el tramo de la calle San Cristóbal hacia la calle Mendigorría, se han anchado las aceras en el lado de las viviendas y se les ha dotado de una alineación de arbolado, en la que es una importante zona comercial del barrio.
Nuevas plazas del Reloj y del Euskera
En la plaza del Reloj, se ha eliminado el bloque edificado de la antigua sucursal de la CAN, que llevaba muchos años sin uso y generaba problemas de seguridad y salubridad. Ese espacio se ha ganado para la plaza, aumentando así su superficie. Se han generado, además, nuevas zonas verdes y espacios de estancia, con formas redondeadas que imitan los espacios preexistentes en la contigua plaza del Euskera. Se ha instalado también un aseo autolimpiable de uso público.
Precisamente, el diseño de esa plaza del Euskera ha sido uno de los elementos que se ha modificado de la propuesta inicial. Lo que iba a ser una plaza en plataforma única, eliminando los desniveles existentes, se ha acabado urbanizando manteniendo parte de su diseño original. Y es que en el Foro de Barrio de Txantrea de 2024 asociaciones que trabajan en el ámbito solicitaron al Ayuntamiento que no se quitaran los desniveles. Así las cosas, la plaza ha mejorado su accesibilidad, aunque mantiene una parte importante de su superficie semihundida. Se han aprovechado también los trabajos realizados para potenciar las zonas verdes y el arbolado y para renovar el mobiliario urbano con la tipología preexistente de bancos en círculos.
Más de quince años de actuaciones
El barrio de Txantrea se edificó en la década de los 50 y en más de medio siglo apenas se había llevado a cabo intervenciones en las calles ni se habían renovado las redes de abastecimiento y saneamiento. La actuación visitada esta mañana suponía la cuarta fase de las obras de reurbanización y renovación de redes en el barrio de Txantrea. Desde hace más quince años, se ha ido interviniendo, en sucesivas fases, en todas las calles al sureste de las calles San Cristóbal y Magdalena.
Durante 2009, se ejecutó en una primera fase el proyecto de reurbanización de las calles Urrutia, Obieta, Ayecua, Aguilar, Aibar, Arguedas y Espronceda, además del tramo de la calle Ezkaba, entre Urrutia y Arguedas, con cargo también a Fondos de Inversión Local para el Empleo. En el primer semestre de 2011, se terminó la intervención en otra zona del barrio, concretamente en las calles Lumbier, Larrasoaña, Lakuntza, Miranda de Arga, Los Arcos, Uharte Arakil, Goizueta y Milagro, incluyendo la Plaza Puente La Reina en lo que sería la segunda fase. Estas actuaciones se han complementado en la mayoría de las ocasiones con la renovación de las infraestructuras de abastecimiento, pluviales y saneamiento, y con sustitución del alumbrado público.
En mayo de 2018, se redactó el proyecto de ejecución de la reurbanización de calles Milagro, San Cristóbal, Santesteban, Lesaka, Monreal, Mendigorría, Ezkaba y Etxarri Aranatz, con el objeto de continuar e ir completando las intervenciones en en el barrio. En 2020, al amparo del Plan de Infraestructuras Local del Gobierno de Navarra, se redacta una separata a ese proyecto que no se pudo ejecutar, con el objeto de acometer exclusivamente las obras de la zona comprendida entre las calles Etxarri Aranatz, Monreal, Mendigorría y San Cristóbal, incluyendo las calles interiores Santesteban y Lesaka, en la tercera fase de reurbanización del barrio. Se llevó a cabo la renovación total de pavimentación de aceras y calzadas, la renovación de las infraestructuras hidráulicas y el alumbrado público.