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Quién está detrás de los proyectos finalistas del Monumento a Los Caídos: todos los nombres

Dos equipos multidisciplinares competirán por transformar el monumento franquista en un museo-memorial tras ser elegidos entre 21 propuestas presentadas al concurso internacional

Vista del interior del Monumento a Los Caídos.DIARIO DE NOTICIAS

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Detrás de los dos proyectos finalistas que aspiran a resignificar el Monumento a los Caídos de Pamplona hay arquitectos, historiadores, expertos en memoria histórica, paisajistas, museógrafos e ingenieros. Los trabajos ‘Harriak Hitz’ e ‘Itzaletik Argira’, seleccionados por unanimidad por el jurado entre las 21 propuestas presentadas al concurso internacional impulsado por el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra, representan dos maneras distintas de transformar uno de los edificios más simbólicos y polémicos de la ciudad en un museo-memorial de denuncia del fascismo y un nuevo espacio urbano abierto a la ciudadanía.

Ambas propuestas obtuvieron la máxima puntuación del concurso, 94 puntos sobre 100, y ahora afrontarán una fase decisiva: el proceso de participación pública que comenzará el próximo 10 de junio y en el que la ciudadanía podrá conocer y valorar los proyectos antes de la elección definitiva.

Un equipo de arquitectos, historiadores y paisajistas para ‘Itzaletik Argira’

La propuesta ‘Itzaletik Argira’ está firmada por OM ARQ SLP, voilà! estudio y Tesela SL, un grupo multidisciplinar encabezado por el arquitecto Óscar Mongay Jiménez como director del equipo.

Junto a él participan las arquitectas Jokiñe Crespo Garbisu y Laura Hernández Sanz, además del arquitecto Ignacio Cordero Fort, integrantes de voilà! estudio. El proyecto incorpora también una importante vertiente histórica y museográfica gracias a la participación de Carlos Zuza Astiz y Nicolás Zuazúa Wegener, ambos licenciados en Historia y vinculados a Tesela SL.

El equipo se completa con especialistas en paisajismo y sostenibilidad como Anna Terricabras Genís y Asier Ibero Etxeberría, de Green Effect, expertos en jardinería, horticultura y diseño de espacios verdes. Además, Olaia Nagore Santos aporta la dimensión museográfica del proyecto gracias a su especialización en montaje de exposiciones y museografía.

‘Itzaletik Argira’

La propuesta plantea una transformación radical de la imagen del monumento a través de una gran intervención acristalada en la cúpula y la eliminación de las arquerías laterales. El diseño apuesta por abrir el edificio a la ciudad, crear un nuevo jardín urbano y convertir el entorno en un refugio climático con nuevas plantaciones, pavimentos permeables y sistemas de drenaje sostenible.

Uno de sus elementos más llamativos es el mirador perimetral acristalado situado en la base de la cúpula, una actuación que modifica el skyline de Pamplona y cambia la percepción monumental del edificio. El proyecto también plantea vaciar la antigua cripta para convertirla en el acceso principal al museo-memorial y utilizar restos del edificio para una instalación artística vinculada a la memoria histórica.

‘Harriak Hitz’: arquitectura sobria y memoria histórica

Frente a la apuesta más ligera y transparente de ‘Itzaletik Argira’, el proyecto ‘Harriak Hitz’ propone una intervención más pétrea y horizontal. El equipo está liderado por el arquitecto Antonio Vaillo i Daniel y cuenta con la participación destacada del catedrático de Historia Contemporánea Santiago de Navascués Martínez, especialista en memoria histórica.

Harriak Hitz.

El grupo incorpora perfiles técnicos de distintas disciplinas, entre ellos Javier Urdaci Uceda en arquitectura técnica, José María Moro Aristu en ingeniería de instalaciones y Lluis Escudero Domènech en estructuras. También participan Marta Sola y Jokin Santiago como expertos en paisajismo, además de Yago Vaillo Usón, especializado en arquitectura y museografía, y los arquitectos Javier Leza Soteras y Guillermo Francés Villarroya.

La propuesta gira alrededor de un gran zócalo horizontal que transforma la relación del edificio con el espacio urbano y reduce su monumentalidad. El proyecto elimina la linterna y los templetes de la cúpula y sustituye la cubierta de pizarra por piedra similar a la de la fachada, buscando una imagen más uniforme y sobria.

Según el jurado, esta intervención consigue “transformar de manera perceptible el perfil del edificio” y eliminar elementos muy vinculados a su simbología monumental. El acceso al futuro museo-memorial se sitúa también a nivel de plaza, eliminando la escalinata actual y conectando peatonalmente distintos espacios urbanos.

Uno de los aspectos más singulares del proyecto es el tratamiento de las pinturas de la cúpula mediante un velo de malla metalizada que permite difuminar o mostrar las imágenes dependiendo de la posición del visitante, ofreciendo así una reinterpretación crítica de los elementos originales sin ocultarlos completamente.

Dos visiones distintas para un mismo objetivo

Aunque con lenguajes arquitectónicos diferentes, ambos proyectos comparten objetivos fundamentales: desactivar simbólicamente el monumento franquista, integrarlo en la vida cotidiana de la ciudad, abrirlo a la ciudadanía y convertirlo en un espacio de memoria democrática.

Las dos propuestas eliminan la escalinata, vacían la cripta y sitúan el acceso principal al futuro museo-memorial a la misma cota que la nueva plaza reurbanizada. También mantienen el cuerpo principal del edificio, aunque transforman profundamente la cúpula y la relación del inmueble con el espacio urbano.

El jurado ha valorado especialmente cuatro aspectos: la resignificación simbólica del monumento, la funcionalidad como museo-memorial, la calidad urbanística de la intervención y su viabilidad técnica y económica.

En términos presupuestarios, ‘Harriak Hitz’ estima un coste de ejecución de 9,8 millones de euros, mientras que ‘Itzaletik Argira’ eleva la cifra hasta los 10,5 millones.

La ciudadanía tendrá ahora la última palabra

Tras la elección del jurado, el proceso entra ahora en una nueva fase participativa. A partir del 10 de junio, los dos proyectos serán presentados públicamente en el propio Monumento a los Caídos y permanecerán expuestos durante dos semanas para que la ciudadanía pueda conocerlos y valorarlos.

Las personas mayores de 16 años empadronadas en Pamplona podrán aportar su opinión mediante un cuestionario estructurado. Esa información servirá posteriormente para redactar el pliego definitivo que desembocará en la selección final del proyecto encargado de transformar uno de los edificios más controvertidos de la capital navarra.