Síguenos en redes sociales:

Pradas cree que Mazón se "entrometió" en la medida del confinamiento y Cuenca lo niega

La exconsellera, sobre la comida de Mazón en El Ventorro: "Yo no sabía lo de la comida. Si lo llego a saber le llamo más veces"

En imágenes: Pradas y el exjefe de Gabinete de Mazón llegan al juzgado de Catarroja para un careoAgencias

15

La exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, ha mantenido este lunes un “tenso” careo en el juzgado de Catarroja con José Manuel Cuenca, exjefe de gabinete del expresidente de la Generalitat Carlos Mazón, que ha concluido con versiones contradictorias.

Mientras Pradas ha afirmado que considera que Mazón se “entrometió” en la decisión sobre el confinamiento de la población el día de la dana, Cuenca lo ha negado, según han confirmado a Europa Press fuentes presenciales.

Pradas ha señalado que ve a Cuenca como una “extensión” del expresident y ha manifestado: “Creo que había hablado con Cayetano García o con el ‘president’ en relación con la medida. Además, ha declarado por primera vez en sede judicial que Mazón “debía” conocer la posibilidad de confinamiento y que, de haber sabido que estaba comiendo en El Ventorro con la periodista Maribel Vilaplana, le habría llamado “más veces”.

Presiones y discrepancias sobre la legalidad

Pradas estaba citada ante la jueza que investiga la gestión de la dana, que dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia, para realizar este careo solicitado por la acusación popular ejercida por Acció Cultural del País Valencià.

La exconsellera se ha ratificado en el acta de los mensajes de WhatsApp aportados al juzgado y ha afirmado que, tras varias conversaciones con Mazón la mañana de la dana, a mediodía el expresident dejó de estar localizable.

En imágenes: Pradas y el exjefe de Gabinete de Mazón llegan al juzgado de Catarroja para un careo

Según su versión, Cuenca le indicó que Mazón estaba “de actos” y que le informara a él de cualquier novedad. Sin embargo, ante la gravedad de la situación en Utiel, Pradas decidió intentar contactar directamente con Mazón, algo que no ocurrió hasta casi las 20 horas.

A las 19.43 horas, cuando se valoraba el posible confinamiento por la presa de Forata y el envío de una alerta Es-Alert, Pradas habló con Cayetano García, quien le trasladó que consultaría la medida con la Abogacía. Pradas ha asegurado que rebatió a Cuenca, recordando que la Ley de Emergencias permitía el confinamiento, pese a recibir el mensaje: “Salo, de confinar nada”, que interpretó como un “intento de persuasión”.

Mensajes borrados y reproche judicial

Cuenca ha defendido que su postura respondía únicamente a dudas sobre la cobertura legal de la medida y ha negado tener rol, competencia o intención de frenar decisiones. Ha explicado que asociaba el término confinamiento al Covid, a decisiones del Gobierno central y a una posible vulneración de derechos fundamentales.

Durante el careo, Cuenca no pudo aportar los mensajes intercambiados el día de la dana porque reseteó su teléfono móvil tras la riada, algo que la jueza le ha reprochado al señalar que no hay pruebas que respalden su versión. En contraste, Pradas ha afirmado que ella conservó su móvil y dio orden “expresa” de no borrarlo.

Desde el entorno de la exconsellera han subrayado que Pradas se ha ratificado en su declaración de abril, insistiendo en que mantuvo informada a Presidencia a través de García, Cuenca y Mazón, y que la conversación con Cuenca finalizó cuando Mazón llegó al Cecopi y asumió el mando de la emergencia.

Protestas de las víctimas

Varias decenas de miembros de asociaciones de víctimas de la dana se han concentrado en el Juzgado de Catarroja (Valencia) y han recibido con gritos de “asesinos” a la exconsellera de Interior Salomé Pradas y al exjefe de gabinete de Carlos Mazón en Presidencia de la Generalitat, José Manuel Cuenca.

Los manifestantes exhibieron fotografías de sus familiares fallecidos y carteles con mensajes como: “Nuestros familiares han muerto por vuestra incompetencia” o “Menos mentiras y memoria, justicia, reconstrucción”. La concentración refleja la tensión y el dolor de los afectados por la dana, que buscan respuestas y que se depuren responsabilidades sobre la actuación de las autoridades durante la crisis.