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Un anuncio erótico que ha acabado entre rejas

Ingresa en prisión un vecino de burlada condenado por insertar un mensaje de su expareja en una web de contactos

Un anuncio erótico que ha acabado entre rejas

Las pornovenganzas, como se ha bautizado la difusión de material fotográfico o videográfico de las exparejas a través de Internet con el fin de destapar su intimidad, han proliferado en los últimos años. También otra variante consistente es la inserción de anuncios falsos con los que uno de los integrantes de la pareja que se ha disuelto de forma traumática, normalmente el varón, inserta el número de teléfono móvil de la exnovia en una página de contactos sexuales creando un perfil falso o pone un anuncio de la misma índole en una web ofertando servicios eróticos. El objetivo en ambos casos es el mismo, alterar la existencia de aquella que algún día creyó que era la mujer de su vida.

La comisión de estos ilícitos penales no suele desembocar en el ingreso en prisión del autor, pero no siempre es así, porque esta semana un vecino de Burlada, R.M.V., ingresaba en la cárcel de Pamplona después de haber sido condenado a 9 meses de privación de libertad como autor de un delito contra la integridad moral, sentencia que quedó en suspenso pero que ahora se ha ejecutado al no haber satisfecho el encausado el pago de la indemnización a favor de su expareja que le impuso el magistrado que le enjuicio.

Según la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal número 4, el acusado colocó en el portal de anuncios www.milanuncios.com un mensaje en la página de contactos que decía textualmente lo siguiente: “Hola a todos, soy una chica con problemas económicos y por una ayudita de 25 euros la media hora, os hago de todo lo que me pidáis, hago muy buen francés bebido y un estupendo griego, para el que le guste lo bueno yo seré lo mejor, por favor solo atiendo teléfono, la dirección de e-mail no es mía, por tanto no leo ningún correo y no puedo responder a nadie, gracias. Edad 30 años”. Dicho anuncio estaba asociado al número de teléfono móvil de la exnovia del acusado, e iba acompañado de una fotografía de una chica con una clara connotación sexual y cierto componente vejatorio, que nada tenía que ver con la víctima de la venganza orquestada por R.M.V.

Como consecuencia de la difusión del citado mensaje, según declaró probado la sentencia, la mujer llegó a recibir más de cien llamadas de índole sexual que le llevaron a tener incluso que apagar su teléfono móvil, recibir los mensajes llorando, y provocarle problemas de nervios que le afectaron a su salud.

El Ministerio Fiscal formuló escrito de acusación contra R.M.V. como autor de un delito contra la integridad moral, solicitando la imposición de la pena de 9 meses de prisión, así como la obligación de indemnizar a su expareja en la suma de 2.000 euros. Transcurrido un año sin haber abonado esta indemnización, el juzgado acordó esta semana ejecutar la pena de prisión vinculada a la condena y ordenó la detención e ingreso en prisión del vecino de Burlada.