La vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno foral, Ana Ollo, ensalzó ayer a Navarra como una región referente a nivel internacional en la lucha por la igualdad y en la denuncia de la violencia machista, en un encuentro celebrado en la sala Zentral que reunió a responsables de la UE en la materia.

Este acto tuvo lugar en la semana en la que Navarra acoge la denominada Reunión informal ministerial de Igualdad, que se celebrará mañana, dentro del programa de eventos internacionales que están teniendo lugar bajo la presidencia española de la Unión Europea.

En él, la vicepresidenta Ollo puso en valor las políticas en materia de igualdad que se han llevado a cabo en Navarra, especialmente en un momento en el que “estamos asistiendo, atónitas y preocupadas, a cómo Gobiernos de la derecha niegan la violencia machista o suprimen estructuras que han trabajado por el avance de los derechos de la mujer y en pos de la igualdad de género”.

Techo de cristal en las empresas

Tras su discurso, se celebró una mesa redonda bajo el título La UE y la igualdad de género, en la que participaron Patricia Abad, directora del Instituto Navarro de Igualdad; Adrián Lasa, oficial de Comunicación e Información de la Representación de la Comisión Europea en España; Teresa Nevado, secretaria general del lobby Europeo de Mujeres en España; y Eva María Infante, portavoz de la asociación europeísta Equipo Europa Navarra. Esta última sostuvo en su intervención que la igualdad entre hombres y mujeres es un criterio presente en las instituciones europeas, que tienen un sistema “bastante paritario”, pero no tanto en las empresas, en las que las mujeres todavía tienen muchas dificultades para acceder a puestos directivos.

Infante insistió en que esta desigualdad se da, asimismo, “en el campo de la investigación”, ya que muchos centros carecen de planes de corresponsabilidad y esto “dificulta que las mujeres puedan acceder a puestos más altos, porque en ocasiones tienen que poner en pausa su carrera laboral”. “El problema está más bien en algunos aspectos de la carrera investigadora en la empresa privada, no tanto en las instituciones públicas” europeas, señaló.