El Gobierno de Navarra y el Gobierno estatal han firmado recientemente un protocolo donde “se delimitan muy bien” las competencias de cada una de las instituciones en cuanto al Fuerte de San Cristóbal. De esta manera, ha explicado Ollo este martes, “el fuerte sigue siendo propiedad del Ministerio de Defensa, pero hemos acordado construir un grupo de trabajo para hacer, primero, un diagnóstico del fuerte", ya que se trata de una estructura muy grande y antigua y es necesario garantizar unas condiciones de seguridad.
Posteriormente, se plantearán "lo que podrían ser las zonas visitables” y se hará “una propuesta en torno al régimen de visitas”. Dado que se trata de un Bien de Interés Cultural, hasta ahora, el Ejército de Tierra ofrecía visitas guiadas una vez al mes, pero, de acuerdo con la vicepresidenta, el Gobierno de Navarra se compromete a ampliarlas “para que la ciudadanía y las escuelas puedan conocer el lugar”. En concreto, ha desvelado, de cara a una reivindicación memorialística “sería interesante incluir en las visitas la entrada o la zona de las celdas, que son muy simbólicas”. Aun así, para eso todavía “hay que analizar la actuación, algo que nos hemos comprometido a hacer antes de verano para que las visitas puedan ser ampliadas cuanto antes”.
Esta cuestión se enmarca en la declaración del fuerte como Lugar de Memoria Democrática, que ha tenido lugar este martes a las puertas de la prisión y al que han acudido tanto la vicepresidenta Ana Ollo, como el secretario de Estado de Memoria Democrática, y Ana Fernández, la hija de Jovino Fernández, uno de los presos fugados que lograron cruzar la muga en 1938.