Las autoescuelas de Navarra exigen públicamente la dimisión de Belén Santamaría, jefa de la Jefatura Provincial de Tráfico (JPT) de Navarra, a quien responsabilizan directamente de la situación que, según denuncian, sufre desde hace años el sistema de exámenes de conducción en la Comunidad Foral. La petición, dirigida también al director general de Tráfico, Pere Navarro, se enmarca en un comunicado en el que el colectivo anuncia además una concentración para el próximo 30 de junio frente a la sede de la Jefatura Provincial de Tráfico en Pamplona.

En un comunicado, las autoescuelas reclaman la adopción de medidas urgentes y eficaces que permitan resolver lo que describen como un escenario “insostenible” para alumnos y centros de formación, y aseguran sentirse “engañadas” tras años de promesas de mejora que, según denuncian, nunca se han materializado.

El colectivo acusa a la Dirección General de Tráfico de haber optado por culpar al sector de los retrasos en los exámenes y de la acumulación de alumnos en espera, en lugar de abordar lo que consideran una gestión deficiente del organismo. El comunicado va más allá y sostiene que la DGT habría llegado a negar cifras de alumnos en espera que la propia administración facilita mensualmente a las autoescuelas, una circunstancia que el colectivo califica de especialmente grave. “Es la última línea que les quedaba por cruzar”, señalan en el texto, en el que añaden que no darán “ni un paso atrás” en sus reivindicaciones.

El sector ha convocado a todas las autoescuelas de Navarra y a la ciudadanía en general a una concentración que tendrá lugar el martes 30 de junio, a las 13:00 horas, frente a la sede de la Jefatura Provincial de Tráfico en Pamplona. En su llamamiento, las autoescuelas hacen un especial hincapié en la participación de todas aquellas personas que hayan sufrido retrasos o dificultades para obtener el permiso de conducir, subrayando que la protesta no es “solo del sector”, sino de “todos los ciudadanos afectados por un servicio que no está respondiendo a sus necesidades”. “Cuantos más seamos, más difícil será seguir ignorando este problema”, apuntan en el comunicado. El escrito concluye con un mensaje dirigido a la administración: “Después de años de promesas incumplidas, Navarra merece respuestas”.