Hacer deporte ha dejado de ser solo una opción de ocio para convertirse en parte indispensable de una vida saludable en cualquier edad, ya sea para mejorar la imagen corporal o para mantener una mejor calidad de vida con el paso de los años, sin olvidar el carácter social de la práctica deportiva en grupo. Hoy en día es más difícil encontrar a alguien que no hace deporte que a alguien que sí lo practica. Sus ventajas son evidentes en muchos aspectos, siempre que se practique con control, con seguridad y sin excesos.
Con el objetivo de comprobar esa mejoría que ofrece un deporte bien practicado y con unas pautas específicas, dos periodistas de DIARIO DE NOTICIAS, un hombre y una mujer, con diferentes perfiles de hábitos deportivos y alimentación, van a tomar parte en la primera edición de una iniciativa, con el nombre de El Desafío, que ha puesto en marcha Zentrum, un centro especializado en la preparación de deportistas de élite y amateur. Son grupos de ocho personas de todas las edades y condiciones físicas que van a trabajar una hora al día, cinco días a la semana (cada día se ejercitan diferentes disciplinas), durante 8 semanas (desde mañana lunes hasta el 4 de junio) en un programa de entrenamiento intensivo y exigente que persigue una notable mejora de la composición corporal, de la condición física y de la fuerza funcional, con un seguimiento quincenal de la composición corporal, que ofrece diferencias según el sexo: las mujeres tienen más grasa que los hombres, pero menos músculo, sobre todo en el tren superior.
Cada grupo contará con tres entrenadores en cada sesión, encabezados por dos deportistas de prestigio en el mundo de la pelota (y preparadores físicos de Zentrum) como Aritz Altadill y Rubén Ayarra. Altadill, exprofesional, reconoce que “al principio este reto estaba pensado para gente deportista, pero hemos visto que el vídeo de presentación ha motivado a gente que no entrena o que entrena poco, porque es algo divertido y cada día es diferente”, con lo que finalmente el desafío va a contar con más participantes en los niveles básico y medio que en avanzado.
Y con objetivos muy diversos. “Hay gente que lo hace para preparar oposiciones, otros por la operación bikini, por bajar unos kilos, por ganar masa muscular, como un reto personal... Si haces un entrenamiento intenso cinco días a la semana y eres un poco serio con la dieta es imposible no mejorar”.
Y es que no solo se trata de entrenamiento; también de nutrición, otro elemento indispensable en una vida sana. Por ello, todos los participantes van a contar con un menú variado de lunes a domingo diseñado específicamente por la dietista-nutricionista Anunciación Panedas, que deberán seguir estrictamente para poder cumplir los objetivos previstos. “Hacer deporte tiene que ser una prioridad en la vida de una persona, pero estoy acostumbrada a ver en el gimnasio a gente que se mata a trabajar y luego no ve resultados, y eso es porque normalmente infravaloramos lo que comemos y sobrevaloramos el ejercicio que hacemos. Son dos piezas que tienen que engranar, complementarias. De poco sirve dedicar una o dos horas al día a hacer un trabajo intenso si luego no cuidamos la alimentación”, explica Panedas, que recalca que comer sano no implica comer poco ni pasar hambre. “Al contrario, la mayoría de mis pacientes me dicen que comen demasiado, lo que pasa es que la verdura tiene alto volumen pero pocas calorías. Lo importante es la calidad de los alimentos, lo que decidimos que entre a formar parte de nosotros. Con las prisas hoy llevamos un tipo de alimentación llena de envasados, procesados...”.
Panedas deja a los participantes la libertad de saltarse la dieta en una comida semanal, para sobrellevar los compromisos familiares o con amigos. “Es por un aspecto psicológico, así no se genera una frustración, una sensación de que estás haciendo algo mal. Si sabes que esa comida es libre no te sientes mal y eso te ayuda a seguir, porque en el momento en que haces algo que se sale de la pauta se abre la veda para volverlo a hacer. Yo apelo a la conciencia, no a la fuerza de voluntad, porque esta siempre nos acaba jugando una mala pasada”.
Y aunque en el menú no aparecen postres en las comidas, ni por más que se rebusque se encuentra el chocolate por ningún lado, la nutricionista no impone nada. “No me gusta prohibir porque lo prohibido atrae. Somos peores que los niños, porque nosotros tenemos autonomía y libertad. Esto es un desafío que las personas han escogido libremente para aprovecharlo al máximo. Si yo te prohíbo algo, tú estás dejando la responsabilidad en mí. En cambio, si yo te dejo libertad, te dejo la responsabilidad en ti, y cuando tú consigues no tomar esa elección es tu logro, no el mío. Cuanto más nos superamos mejor nos sentimos”, finaliza Panedas. Superación es un buen término para definir este reto.