Un importante estruendo ha crujido a primera hora de la mañana en la Comarca de Pamplona, en las inmediaciones del aeropuerto de Noáin, y no se trataba de un vuelo al uso o de una operativa comercial. Los causantes de la tremenda acústica no eran otros que unos aviones militares cazas de combate F18, con base en Zaragoza en la unidad de élite del Ejército del Aire, que han sobrevolado la Comunidad Foral en maniobras de entrenamiento que se consideran rutinarias desde el Ministerio de Defensa.

La imagen incluso ha sido captada por un voluntario de la asociación de radioaficionados de Emergencias de Navarra y en la misma se observan un par de aparatos aéreos que vuelan en paralelo por encima de la cadena montañosa de la Cuenca de la capital navarra. A esa hora ha coincidido en varios puntos de la Comunidad Foral donde se ha escuchado una ruidera inusual.

Las aproximaciones efectuadas por los aviones militares no han alcanzado la dimensión y velocidad supersónica que en febrero de 2023 sobresaltó a todo Sakana después de que otro caza F18, con sede en Madrid, rompiera la barrera del sonido, a más de 1.200 kilómetros por hora y que hizo vibrar incluso algunos ventanales en la zona de Alsasua. En aquel caso, como en el ocurrido esta mañana de miércoles, se efectuaban también maniobras rutinarias de aproximación dentro de las sesiones de entrenamiento que realizan los pilotos de este tipo de aeronaves.