La empresa de fertilizantes TIMAC AGRO y la compañía de referencia en la producción de malta, Intermalta, refuerzan su colaboración para la producción de cebada maltera con menor impacto ambiental, tras obtener resultados positivos durante las tres últimas campañas.
Esta colaboración se enmarca dentro del Programa InBAR que impulsa la compañía maltera, responsable de la malta utilizada en dos de cada tres cervezas, junto a otros agentes del sector. El objetivo: reducir las emisiones en toda la cadena de valor de este cultivo, desde su nacimiento en el campo hasta la transformación industrial.
TIMAC AGRO, empresa con presencia en Navarra y con instalaciones en la Comunidad foral, es una de las participantes en el proyecto y ha reducido con sus propuestas hasta un 40% la huella de carbono en cebada y hasta un 35% en el aporte de unidades fertilizantes nitrogenadas respecto a prácticas convencionales. Asimismo, se ha registrado un aumento de la producción de un 10% y mejoras en la calidad.
Por su parte, Intermalta nació en San Adrián en 1977 y mantiene allí una de sus plantas clave de producción de malta, estrechamente vinculada al sector agroindustrial navarro.
Teniendo en cuenta que la fertilización es la responsable del 70% de las emisiones en este cultivo, Intermalta cumple, así, una parte importante del propósito de la iniciativa InBAR, que busca comercializar un total de 100.000 toneladas de cebada baja en emisiones.
Una estrategia de fertilización eficiente, clave en la reducción de la huella
Para lograr la disminución de la huella en la cebada maltera en el marco de este programa, Intermalta se ha valido de una guía de buenas prácticas agrícolas con una metodología basada en el protocolo internacional de cuantificación y reducción de emisiones, GHG (Greenhouse Gas) y la verificación de AENOR.
En este sentido, TIMAC AGRO ha aportado una estrategia integral que incorpora el know-how de años de asesoramiento en este cultivo y emplea productos habituales de su portfolio. De este modo, se ha valido de la combinación de fertilizantes y bioestimulantes eficientes con planes de abonado ad hoc, donde el manejo ha resultado clave: ajuste de la dosis, momento óptimo de aplicación y una mayor eficiencia en la absorción de nutrientes. Todo ello, de la mano de sus técnicos, que han asesorado a los agricultores y distribuidores durante todo el proceso.
“Nuestro objetivo es ayudar a producir una cebada sostenible que garantice un menor impacto ambiental y una calidad y rentabilidad asociada, y lo hemos conseguido”, han expresado desde TIMAC AGRO.
Por su parte, desde Intermalta, han afirmado que “la colaboración con empresas como TIMAC AGRO es fundamental para estar alineados con la realidad del sector”. Y han agregado: “Demostrar que se pueden alcanzar las reducciones esperadas con una fertilización más eficiente nos ayuda a consolidar el Programa InBAR y garantizar su futuro”.
En esta campaña, el Programa InBAR alcanzará las 40.000 toneladas de cebada con reducción de emisiones. De cara a las próximas, prevé seguir creciendo con metas cada vez más ambiciosas, tanto en volumen como en reducción de emisiones, hasta alcanzar el objetivo final.