El PSN deja claro a Esparza que no le dará sus votos para gobernar y le pide que "no les meta en sus planes"

Los socialistas llaman a "sumar esfuerzos" para construir una alternativa fuerte a la derecha en Navarra

09.02.2020 | 00:57
Sánchez y María Chivite, líder del PSN, al final del acto.

PAMPLONA. El PSN ha asegurado este domingo que no le dará sus votos al líder de UPN, Javier Esparza, para que sea investido presidente del Gobierno de Navarra.

"Esparza reconoce que la coalición de derechas no tiene mayoría, pero los socialistas no vamos a darle nuestros votos", dice el PSN en un comunicado, después de que ayer el regionalista admitiera en una entrevista con Efe que la suma de UPN, PP y C's no alcanzará la mayoría y necesitará "llegar a cuerdos" con el PSN.

Este partido subraya sin embargo que su objetivo es "liderar el próximo Gobierno de Navarra" y para ello apela a "sumar esfuerzos para construir una alternativa fuerte a la derecha".

"Estamos ante la gran oportunidad para dotar a Navarra de un gobierno de progreso que defienda la foralidad, que sea social, innovador e igualitario", dice el PSN en un comunicado, en el que añaden que "la derecha se une ante una debilidad manifiesta y una falta de proyecto y de liderazgo para nuestra comunidad".

Por eso, tras subrayar que en el PSN "sí tenemos un proyecto de gobierno, de futuro, para la prosperidad, con propuestas muy concretas que son públicas", señala que los socialistas son "la alternativa creíble, posible y solvente, con ideas, con propuestas y con certidumbres".

Esparza, añade el PSN, "se equivoca si piensa que los socialistas, que somos alternativa a la derecha, vamos a darle nuestros votos. Nosotros salimos a sumar para liderar el próximo gobierno foral, y el candidato de la derecha sabrá lo que hace, pero a nosotros que no nos meta en sus planes".

Los sociales, concluye, "somos los que defendemos el régimen foral y los que queremos servicios públicos, más derechos e igualdad de oportunidades. Justo lo contrario de lo que quiere la coalición de la derecha", a la que acusa de vivir "en la nostalgia" y con la mirada puesta en el "retrovisor".