Las autoridades del cantón suizo de Valais han advertido de que el número de fallecidos por el incendio mortal de Nochevieja en la estación de esquí de Crans-Montana podría aumentar considerablemente, debido al estado extremadamente grave de muchos heridos. Según explicó el responsable regional de seguridad, entre 80 y 100 personas permanecen en situación crítica.
Ante la magnitud de la tragedia, se ha activado el mecanismo europeo de Protección Civil para trasladar a los heridos con quemaduras graves a hospitales especializados de otros países. Francia, Polonia e Italia ya han confirmado la acogida de numerosos pacientes, mientras continúan coordinándose nuevos traslados y el intercambio de especialistas en grandes quemados.
Además, Italia ha desplazado psicólogos para apoyar a las familias afectadas, que siguen esperando la identificación de las víctimas, un proceso que las autoridades suizas advierten podría prolongarse durante semanas. El ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, presente en la zona, ha señalado también que algunos heridos aún no han podido ser identificados.
Una Nochevieja que viró en tragedia
Una fiesta de Nochevieja en un local nocturno de la lujosa localidad de Crans-Montana, en el corazón de los Alpes suizos, se tornó en tragedia poco después de la medianoche, cuando las llamas se propagaron en cuestión de minutos, causando un gran incendio que atrapó a jóvenes que celebraban la llegada de 2026.
Este drama sin precedentes en el cantón de Valais, donde se concentran las principales estaciones de esquí de Suiza, ha causado al menos 40 muertos y 115 heridos, según informaciones oficiales.
Las llamas y el humo impidieron que quienes se encontraban en la zona de fiesta, ubicada en el subsuelo del local, pudieran escapar por la escalera hacia la terraza, y al mismo tiempo dificultaron los intentos de rescate de jóvenes que hacían cola en el exterior, según testimonios recogidos por EFE.
Una vigilia espontánea se celebró por la noche muy cerca del lugar del suceso, con decenas de familias y jóvenes que acudieron para depositar flores, muñecos y encender velas, abrazándose conmocionados y entre lágrimas por la magnitud de la tragedia.
La mayoría de los heridos presentan quemaduras graves, en algunos casos de hasta el 60 % del cuerpo, que requerirán meses e incluso años de tratamiento, según especialistas del Hospital de Lausana, que cuenta con una unidad especializada en grandes quemados y a la que han sido trasladados varios pacientes en estado crítico.
Rayan, joven residente en Crans-Montana, relató a EFE que se encontraba en otra fiesta a pocos metros del bar siniestrado y fue testigo de cómo varias personas pusieron en riesgo su vida para ayudar a los atrapados, logrando rescatar a algunos justo a tiempo.
Otros testigos han descrito “escenas de horror”, con personas parcialmente quemadas que salían del local y se desplomaban en la acera.
Junto al drama, también surgieron actos de solidaridad, con vecinos que atendieron y trasladaron heridos al hospital, a pesar de que policía, bomberos y servicios de emergencia llegaron en pocos minutos, tras activarse la primera alarma a las 01.30 horas.
Además del calor extremo, la inhalación de humo tóxico, producto de la combustión de materiales plásticos, ha agravado la situación de muchos heridos, que presentan graves problemas respiratorios, explicó en rueda de prensa el jefe del Departamento de Salud del cantón de Valais, Mathias Reynard.
La procuradora señaló que la principal hipótesis apunta a “un fuego generalizado que provocó una explosión”, aunque la causa inicial del incendio aún no ha sido determinada oficialmente.
Víctoria, una joven que logró escapar de las llamas, indicó que el fuego se habría iniciado cuando una joven subió sobre los hombros de un camarero portando una botella de champán con bengalas, que habrían prendido el techo del local.
Ante las preguntas sobre el cumplimiento de las medidas de seguridad y las vías de evacuación, la procuradora general de Valais, Beatrice Pilloud, afirmó que no puede pronunciarse mientras las investigaciones sigan en curso.
Por motivos de investigación, algunos restos de víctimas continúan dentro del local incendiado, según fuentes policiales.
Pilloud advirtió que la identificación de los fallecidos será un proceso largo, para el que se ha activado un amplio dispositivo de especialistas en medicina legal, con el objetivo de devolver los restos a las familias lo antes posible.
Varias familias continúan en la incertidumbre, ya que algunos heridos no han podido ser identificados al haber quedado destruidos sus documentos por el fuego.
Debido al estado de los cuerpos, muchas víctimas solo podrán ser identificadas mediante pruebas de ADN, explicó el comandante de la policía cantonal, Frédéric Gisler.
Solo cuando se complete la identificación total se podrá determinar el número exacto de víctimas extranjeras, aunque ya se ha confirmado que varias eran de nacionalidad italiana.
Crans-Montana, destino habitual de turistas y esquiadores en estas fechas, tardará en recuperarse de esta tragedia. La localidad tiene previsto acoger en 2027 el Campeonato Mundial de Esquí Alpino.