El debate presupuestario abre una fisura entre los socios de I-E

Mientras Batzarre expresa su apoyo a las Cuentas Públicas, IU se muestra muy crítico con el proyecto y no tiene decidido el voto

22.02.2020 | 02:05
Íñigo Rudi, de Batzarre, junto a los miembros de IUN Marisa de Simón e Iñaki Bernal, en una rueda de prensa de Izquierda-Ezkerra.

pamplona – El debate sobre los Presupuestos Generales de Navarra para 2020 ha sacado a la superficie algunas diferencias de criterio entre Izquierda Unida y Batzarre y ha provocado una fisura entre los dos partidos que fundaron Izquierda-Ezkerra (I-E) en 2011. El encontronazo entre los dos socios de la coalición no llega en un buen momento para la sigla, muy debilitada tras el decepcionante resultado en las elecciones de mayo del año pasado y que ha vivido tensiones de cierto calado, que se habían gestionado en el ámbito interno, ante algunas decisiones que no son compartidas por las dos formaciones.

La última discrepancia, sin embargo, es pública. Hasta ahora, Batzarre venía expresando de puertas hacia dentro su disconformidad con algunas actuaciones de Marisa de Simón, la única parlamentaria de I-E que además es la coordinadora general de IU en Navarra. No entendía, ni compartía que De Simón utilizara el término "continuistas" para rechazar los Presupuestos, dado que esta coalición participó activamente del diseño y gestión de los anteriores.

Tampoco comparte Batzarre la estrategia seguida por su parlamentaria en la negociación de las enmiendas. Primero desestimó la posibilidad que le ofrecieron sus socios del acuerdo programático (PSN, Geroa Bai y Podemos) de introducir modificaciones presupuestarias por 400.000 euros y luego redactó decenas de enmiendas, una vez que los partidos del Gobierno habían alcanzado un acuerdo con EH Bildu para subir el techo de gasto en 16,7 millones, que cerraba la puerta a más cambios de calado.

Batzarre así lo entendió y optó por retirar sus enmiendas sin esperar siquiera a que se debatieran en comisión. Todo lo contrario hizo De Simón. No solo las mantuvo, pese a saber que no iban a ser aprobadas, sino que ayer, que se cerraba el plazo para llevar estas enmiendas al pleno del próximo jueves, decidió seguir con ellas, como también ha hecho Navarra Suma, aunque están abocadas al fracaso.

Ante esta situación, los portavoces de Batzarre Olga Risueño, Íñigo Rudi y Patricia Abad han hecho público el artículo de opinión que figura en la siguiente página, en el que consideran que lo "lógico y coherente" es que I-E apoye los Presupuestos de Navarra "sin ningún género de dudas".

Una posición sensiblemente alejada de la que sostiene la líder de IUN, que ha sido muy crítica tanto con la reforma fiscal como con el proyecto presupuestario, y que el lunes reúne a la Comisión Colegiada –la ejecutiva de su partido– para decidir el voto a las Cuentas Públicas. Está descartado el no, pero podría decantarse por la abstención en contra del criterio de su socio de coalición.

irrelevante aritméticamente El voto de I-E es aritméticamente irrelevante para conseguir mayorías en el Parlamento, pero tiene su significado político. Y esto es precisamente lo que más preocupa en Batzarre y en algunos sectores de IUN, que discrepan con la posición en la que se encuentra ahora mismo I-E, ya que se autoexcluyó de formar parte del Gobierno, pero en coherencia tampoco puede integrar la oposición después de haber sido uno de los firmantes del acuerdo programático para la actual legislatura junto a PSN, Geroa Bai y Podemos.

Además, el entendimiento de las fuerzas que están dentro del Gobierno con EH Bildu deja todavía menos margen de maniobra a I-E en su afán por desmarcarse de algunas políticas del Ejecutivo, ya que corre el riesgo de coincidir con Navarra Suma.

Precisamente, con Navarra Suma se alineó I-E en el pleno de este jueves. Pero en este caso no fue para censurar al Gobierno, sino para convertirse en el único apoyo a una proposición de ley de la coalición de derechas que pretendía equiparar los periodos de prestaciones de paternidad y maternidad. El respaldo de De Simón a la iniciativa de Navarra Suma, que ni siquiera iba acompañada de una memoria económica que hiciera una estimación de su coste, llamó la atención por tratarse de asuntos que la derecha presenta sobre todo por puro marketing, y no ha hecho si no incidir un poco más en el malestar que existe entre los dos miembros de la coalición, que también es extensivo a integrantes de la propia IUN.

eh bildu

baraja abstenerse a los presupuestos

Facilitar la aprobación. EH Bildu decidirá a comienzos de la próxima semana el sentido de su voto a los Presupuestos de Navarra, que el jueves se debaten por último vez en el pleno del Parlamento previo a la aprobación definitiva. Lo más previsible es que se decante por la abstención. El compromiso adquirido con el Gobierno de Navarra el pasado 24 de enero solo comprometía a EH Bildu a facilitar la aprobación de las Cuentas Públicas. Dado que no es necesario el voto favorable, porque los 22 escaños de PSN (11), Geroa Bai (9) y Podemos (2) superan a los 20 de Navarra Suma, con independencia de lo que haga I-E, todo apunta a que la coalición soberanista no dará su apoyo explícito a un proyecto presupuestario que contiene muchas partidas de su agrado y otras que no lo son tanto. El acuerdo de EH Bildu con el Gobierno contempla el aumento del techo de gasto no financiero en 16.745.000 euros. De esta cantidad, cinco millones son para el Plan de Infraestructuras Locales de libre determinación para poblaciones menores de 10.000 habitantes con el objetivo de frenar la despoblación.