Amaia Merino y Miguel Angel Llamas, directores del documental 'Non dago Mikel?'

"Queríamos que las nuevas generaciones supieran lo que pasó"

22.11.2020 | 01:21
Los dos directores, Merino y Llamas, firman un documental que logra atrapar al espectador. Foto: cedida

Pendiente de estreno en salas, el documental 'Non dago, Mikel?' logró una Mención Especial el pasado Zinemaldia en el capítulo de Cine Vasco. Hablamos con sus directores

Amaia Merino (A.M.) se ocupó de la dirección y el montaje. Miguel Angel Llamas Pitu (M.A.) fue codirector y responsable de la producción. El embrión del proyecto data de hace 10 años . "Estábamos colaborando en la organización del 25º aniversario", cuenta Miguel Angel, "y la gente de Aezkoa nos dijo que se estaban dando cuenta de que la gente más joven del valle no tenía muy claro ni quién era Mikel Zabalza ni qué le había pasado, y había miedo de que las nuevas generaciones no supieran qué había ocurrido. Nos pidieron que hiciéramos un documental o un vídeo". Ese encargo no comenzó a articularse hasta 2015, y tras diferentes altibajos, entró Amaia Merino en el equipo de trabajo y desatascó el proyecto, que hoy ya es una realidad. Estrenaron en el Festival de Cine de Donostia, donde logró una Mención Especial en el capítulo de Cine Vasco. Ahora la covid pone entre paréntesis el calendario exacto de distribución del documental, que puede llegar a los cines la próxima primavera.

¿Qué objetivos se marcaron?

A.M.: –El narrativo fue transmitir, para que las nuevas generaciones conocieran lo que sucedió. Pensamos que la mejor manera de hacer este ejercicio de memoria histórica era contando simplemente lo que pasó. Y que teníamos la capacidad de hacerlo porque contábamos con un material de archivo espectacular, con un personaje alucinante que era Ion Arretxe además de que teníamos en imagen el cambio generacional a través de las sobrinas. Ya que el cine es una herramienta que permite empatizar y crear sentimientos contamos lo que pasó en esos 20 días hasta que sucedió lo que todos nos temíamos, que estaba muerto.

Mencionan el protegonismo de Ion Arretxe en el documental, detenido la misma noche que Mikel.

M.A.: –Desde que leímos su libro, Intxaurrondo. La sombra del nogal, hablamos con él o vimos una de sus presentaciones, nos dimos cuenta de que su forma de hablar de la tortura no era a la que estamos acostumbrados. Cuando has sufrido torturas o te ha pasado algo muy bestia y se lo intentas explicar a una persona que no lo ha vivido es muy difícil transmitir el miedo. Jon consigue dibujar muy fehacientemente un lugar, Intxaurrondo, donde como él dijo, las leyes del resto del mundo allá no funcionaban. Un entorno terrorífico en el cual su vida estaba en manos de una personas con las que nada de lo que a ti te han enseñado funciona. Siempre he echado de menos que las personas que hemos sido torturadas o incluso que ha estado muchísimos años en la cárcel no es capaz muchas veces de explicar su experiencia con palabras que sean entendibles por parte de la gente que no ha vivido esa experiencia. Jon lo consigue.

A.M.: –Era una persona que tenía la capacidad de observar lo sucedido desde una inteligencia, una profundidad y una experiencia de vida poco habitual. Me emociono de nuevo cuando pienso en él y en cómo es capaz de crear en quien le escucha una empatía inmediata.

Otra de sus intenciones es poner de relieve que 35 años después ese muro no se ha requebrajado.

–En efecto, el segundo objetivo. era volver a poner el tema en actualidad. De lo que sucedió en aquellos años, que fue fortísimo para toda Euskal Herria, y tirando del hilo, de todo el asunto de la tortura también.

Llama la atención los fragmentos de la rueda de prensa del abogado de la Guardia Civil que hoy resultan inauditos.

A.M.: –De lo macarra, de la chapuza, lo cutre, la sinvergonzonería más absoluta. Pues no sé si sería hoy imposible.

M.A.: –Quizás dentro de 20 años si vemos el nivel de la clase política actual, igual pensamos lo mismo. En aquel momento en Euskal Herria muy poca gente se creía la versión oficial. Han pasado los años y ni siquiera la poca solidez de esa versión permitió que este caso siguiera para delante. Sí se consiguió con el de Lasa y Zabala, y algunas personas fueron condenadas aunque posteriormente se las haya prácticamente indultado. Pero en este caso, no. ¿Cómo no hubo una investigación mucho más profunda sobre lo que ocurrió? ¿Cómo no se llegó ni siquiera a sentar en el banquillo a algunas personas?

¿Por qué creen que no se ha podido avanzar?

M.A.: –Yo creo que este caso era todavía más grave que el de Lasa y Zabala porque Mikel Zabalza estaba bajo custodia policial. Esto no se le podía achacar al GAL. Esto había ocurrido en unas dependencias policiales. Pero quizás esa pregunta la debería responder un abogado. Mi impresión es que la Guardia Civil tiene un poder muy grande y consiguió que el caso no fuera adelante pese a todos los indicios y pruebas de que era un gran montaje. A día de hoy, el Estado sabe perfectamente qué ocurrió. Hay una Ley de Secretos Oficiales que nos impide conocer qué es lo que hicieron con Mikel Zabalza. Lo tienen fácil. Tienen que sacar toda la verdad. Se lo deben a la familia, a toda Euskal Herria, incluso a la sociedad española. Volvemos al tema de la impunidad, es muy grave que haya gente que se piense que puede detener a una persona, matarla en comisaría y que no les vaya a ocurrir nada.

¿La cuestión es que las responsabilidades tirarían hacia muy arriba?

M.A.: –Hombre, solamente ya por ocultación, pues el ministro del Interior... ahí siempre se pueden lavar las manos, lo han hecho con otras muchas cosas, pero está claro que dejaría en muy mal lugar tanto a la Guardia Civil como todo ese relato que han hecho de la lucha contra ETA. Dejaría muy a las claras que aquí ha habido víctimas por todos los lados, y que el Estado ha defendido algo indendible que era la tortura. Y que Intxaurrondo era el mayor centro de tortura de Europa. Era un centro donde todo el mundo sabía que se estaba cometiendo un delito.

¿Hay más conciencia ahora sobre la vulneración de los derechos humanos que la existente en 1985?

M.A.: –Ahora es más fácil hablar ahora de ciertos temas. Pero pienso también que sigue habiendo unos sectores que son negacionistas de ese sufrimiento, que no quieren reconocer que la tortura ha sido una herramienta represiva presente hasta 2014. Después del estudio que hizo Paco Etxeberria a petición del Gobierno Vasco, ¿qué responsabilidades políticas se han asumido? Porque allí se está diciendo que ha habido más de 4.000 personas en la CAV torturadas por la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Ertzaintza. Y en Nafarroa habrá que ver, pero nos saldrán más o menos entre 900 y mil personas. No se trata a todas las víctimas por igual, y eso es una desgracia a día de hoy.






"Este caso era todavía más grave que el de Lasa y Zabala porque Mikel estaba bajo custodia policial"

"El Estado sabe qué ocurrió, pero hay una Ley de Secretos Oficiales que impide conocerlo"