Los violadores de 'La Manada', con preso de apoyo en la prisión Sevilla I y a la espera de a qué modulo van

Antonio Manuel Guerrero perderá la condición de guardia civil "tan pronto como sea posible"

09.02.2020 | 16:39
El Guardia Civil de ‘La Manada’, Antonio Manuel Guerrero.

Antonio Manuel Guerrero perderá la condición de guardia civil "tan pronto como sea posible".

PAMPLONA. Los cinco condenados de La Manada siguen en el módulo de ingresos de la cárcel de Sevilla I, con un preso de apoyo y en espera de que el equipo multidisciplinar que les está entrevistando decida a qué modulo les destinan.

Así lo han indicado a Efe fuentes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que han precisado que después la Junta de Tratamiento de la cárcel tiene un plazo de dos meses para clasificarles, como se hace habitualmente.

Casi con toda probabilidad serán clasificados en segundo grado u ordinario, como la mayoría de los presos, ya que en primer grado o régimen cerra solo están los reclusos considerados muy peligrosos, como terroristas.

De momento, los cinco miembros de La Manada condenados en sentencia firme por el Tribunal Supremo a 15 años de cárcel, siguen el módulo de ingresos y están siendo entrevistados por cada uno de los profesionales que integran el equipo multidisciplinar, entre ellos el psicólogo, el jurista, el educador o el trabajador social.

Serán ellos quienes propondrán las actuaciones inmediatas que ha de realizar el preso, el módulo donde ha de residir y las ocupaciones que puede tener.

Cada uno de los cinco condenados cuenta con un preso de apoyo, de confianza, en estos primeros días para evitar que tengan problemas con otros internos al tratarse de un caso muy mediático.

Antonio Manuel Guerrero perderá su condición de guardia civil "a la máxima brevedad posible".

Así lo han indicado a Efe fuentes de la Dirección General del instituto armado, que han señalado que una vez que la sentencia es firme, se pueden iniciar los trámites para ello.

La Dirección General quiere resolver el expediente con "la máxima celeridad", aunque tendrá que llevar a cabo todos los trámites que prevé la normativa y la ley de procedimiento administrativo común de las administraciones públicas.

Hasta ahora, Guerrero no ha podido ser expulsado del cuerpo porque es guardia civil de carrera y, por tanto, había que esperar a que la condena fuera firme para poder tramitar su salida de esta fuerza de seguridad.

POZOBLANCO Cuatro miembros de La Manada siguen a la espera de juicio por los presuntos abusos sexuales cometidos sobre una joven en mayo de 2016 en la localidad cordobesa de Pozoblanco y por los que el Ministerio de Fiscal ha solicitado penas que suman siete años de prisión para cada uno de ellos.

Fuentes judiciales han expuesto a Efe que la causa está concluida y a la espera del señalamiento del juicio oral que deberá celebrarse "previsiblemente" antes de acabar el año, aunque los tiempos "son los que son".

En su escrito de acusación, el fiscal imputa los delitos de abuso sexual y de atentar contra la intimidad de la mujer a Alfonso Jesús Cabezuelo, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero, que acudieron en la noche del 1 de mayo de 2016 a la feria de la localidad de Torrecampo (Córdoba) y en una caseta coincidieron con la víctima, que estaba en compañía de unos amigos.

Durante la noche, los acusados y la víctima entablaron conversación y, cuando cerró la caseta, sobre las 7.15 horas, Alfonso Jesús Cabezuelo se ofreció a llevar a la joven en coche a Pozoblanco, donde vive.

Según el fiscal, al coche se subieron Antonio Manuel Guerrero y José Ángel Prenda en los asientos delanteros y los otros dos acusados con la joven en los traseros.

La joven, prosigue el relato, "cayó en un estado de profunda inconsciencia", sin que se haya podido determinar si fue debido al alcohol que ingirió o a que le dieron alguna otra sustancia estupefaciente, hasta el punto de no recordar lo sucedido.

En el coche todos los acusados comenzaron a realizarle "diversos tocamientos de carácter sexual", y José Ángel Prenda, con el "concierto previo de todos ellos", grabó todo lo sucedido con el teléfono móvil propiedad de Antonio Manuel Guerrero "sin conocimiento ni consentimiento de la perjudicada".

Esas imágenes fueron enviadas, con el "ánimo de vejar y vulnerar la intimidad" de la joven, sobre las 7.45 horas desde el móvil de Antonio Manuel Guerrero al chat llamado "La Manada", en el que participaban los cuatro acusados y otras tres personas más.

Poco después, desde el móvil de José Ángel Prenda, se envía el mismo archivo de vídeo al chat "El Peligro", en el que estaban una veintena de personas.

Una vez en Pozoblanco, tres de los acusados se bajaron del vehículo, mientras que Alfonso Jesús Cabezuelo, junto con la joven, continuó la marcha hasta llegar a un lugar no determinado.

Allí, el acusado detuvo el vehículo y, dado que la chica ya había despertado, le dijo que "le hiciese una felación", a lo que ella se negó, por lo que Cabezuelo la golpeó en la cara, en el brazo y la empujó para que saliese del coche.

En septiembre de 2016, esos archivos de vídeo salieron a la luz fruto de una investigación que se estaba desarrollando en Pamplona por la agresión sexual de los miembros de La Manada a una joven durante los Sanfermines.

Fue entonces cuando la víctima de Pozoblanco tuvo conocimiento de los mismos, lo que le provocó "estrés postraumático".

El fiscal pide tres años de prisión para cada uno de los cuatro acusados al considerarlos autores de un delito de abusos sexuales, así como otros cuatro años como supuestos autores de un delito contra la intimidad.

Además, para Alfonso Jesús Cabezuelo el fiscal pide dos meses de multa a razón de 12 euros día al considerarlo autor de un delito leve de lesiones.