Con los nuevos contenedores con tarjeta las personas pierden el equilibrio mientras sostienen su basura, aprietan el botón, ponen su tarjeta y hacen maniobras con el pedal. Esto ha ocasionado ya muchos accidentes en la ciudad. La concienciación de las tres R (reducir, reutilizar y reciclar) es una buena idea pero no hay que olvidar que muchas personas mayores y personas con discapacidad cambian las bañeras por platos de ducha.
En los transportes públicos y viviendas cada vez hay más accesos a estos recursos para las personas con minusvalía, por ejemplo, el uso de sillas de ruedas y muletas, así como el uso del taca taca y el bastón en personas mayores. Además, según la normativa vigente, deberían prohibir ese tipo de contenedores y poner otros más cómodos y seguros. El avance en la ciudad debe ser seguro, cómodo y ecológico priorizando calidad, cantidad y solidaridad entre la ciudadanía y el medio ambiente.