Eduardo Portela, presidente de la Asociación de Clubes de Baloncesto entre 1990 y 2013, de cuya creación y crecimiento fue "pieza clave", y que ocupaba desde entonces el cargo de forma honorífica, falleció este jueves a los 91 años, según confirmó la acb.

"Nos ha dejado Eduardo Portela. Gran impulsor del baloncesto en general y de la acb en particular, nuestro deporte pierde a una de las figuras más importantes de su historia", lamentó la asociación en un comunicado, donde calificó la noticia como un "día triste para el deporte", recordando que Portela "dedicó más de 60 años de su vida" al baloncesto y que "su pérdida deja un enorme vacío en el mundo del deporte en general y del baloncesto en particular".

El catalán tuvo "una brillante carrera" en los banquillos, dirigiendo a Montgat, Sant Josep Badalona y FC Barcelona, con el que ganó una Copa, y posteriormente liderando la dirección deportiva del club blaugrana durante nueve años.

En 1982, Portela fue "una pieza clave" en la fundación de la Asociación de Clubes, ejerciendo como gerente hasta 1990 cuando fue nombrado presidente, cargo que ostentó hasta 2013. Desde entonces era presidente de Honor de la acb, cargo que compaginó con la presidencia de honor de la Unión de ligas Europeas de Baloncesto (ULEB), de la que también fue cofundador.

"Durante sus más de tres décadas impulsando la acb, Eduardo Portela fue precursor de la modernización de la competición. Primero, desde la autonomía con una organización dirigida por los propios clubes, y luego con grandes cambios como la llegada del 'Playoff', del All Star y, en 1983, de una Copa del Rey en formato de sede única, que en 1986 convirtió en la 'Final a Ocho' que todos conocemos y que sirve de referencia a deportes de medio mundo y queda como legado imborrable", remarcó la asociación.

"La revolución" con la Copa del Rey tuvo continuidad con la Supercopa, ya que en 2004 reinventó la competición con un formato con semifinales y final con cuatro equipos, que hoy "es también seguido en muchos deportes y países".

Crecimiento como organización

Bajo su mando, la acb remarcó su crecimiento como organización, con clubes cada día más profesionales, incluso como impulsor clave en la conversión en SAD en 1992, una gestión directa del arbitraje, con la pionera implantación de tres colegiados por partido, mejora en las retransmisiones y en el juego. "En ese proceso fue fundamental su impulso e insistencia para que todos los clubes jugaran en pabellones de al menos 5.000 espectadores, lo que hizo crecer a los clubes y las infraestructuras deportivas nacionales", añadió.

"Una dirección pionera siempre con un objetivo que le guio en todo momento: convertir la acb en la mejor liga del baloncesto FIBA", aseguró el organismo que preside Antonio Martín, que tampoco olvida que el "legado" del dirigente catalán "también está en Europa" ya que formó parte de múltiples comisiones FIBA durante años, fundó y presidió la ULEB (1998-2016) y fue precursor del nacimiento de la Euroliga, "buscando que la independencia y decisión de los clubes sobre su futuro, conseguida en la acb, también tuviera lugar en Europa".

Dentro de los muchos homenajes a su figura, la acb se quedó el vivido en 2024 cuando la familia del baloncesto se reunió en una comida en Barcelona para acompañarle y darle "el gran aplauso que se merece como impulsor y gran protagonista en el crecimiento del baloncesto de clubes, siendo el responsable de llevar a la acb a ser un referente en el mundo del deporte".

"La acb y todos sus clubes envían su más sentido pésame a sus familiares y amigos, pero también al baloncesto al que tanto quiso y tanto dio. Descanse en paz", sentenció la Asociación de Clubes de Baloncesto.