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"Llegará un momento en que en España el arte será valorado como una inversión real"

Venido de Nueva York, donde no para de trabajar, el creador navarro David Rodríguez Caballero muestra nueva obra en el espacio Agurcho Iruretagoyena de Pamplona, donde sus piezas dialogan con muebles antiguos

"Llegará un momento en que en España el arte será valorado como una inversión real"

pamplona. El espacio de objetos de arte y antigüedades Agurcho Iruretagoyena (Avda. Baja Navarra, 8) muestra hasta el 18 de enero un diálogo entre mobiliario antiguo y el arte contemporáneo de David Rodríguez Caballero. La obra más reciente del creador navarro con mayor proyección internacional -exhibe tótems, máscaras africanas, esculturas en curva y de pared, grafitos sobre papel y diseños de joyería- conviven con una virgen gótica, un banco veneciano del siglo XVII, una silla de recorte geométrico de los años 50 y otros muebles especiales.

Una exposición poco habitual.

Sí, Agurcho me invitó por los 15 años de su espacio, que es un punto de referencia del arte contemporáneo en diálogo con las antigüedades, y de esta forma se cierra un círculo, porque Agurcho fue la primera persona que me encargó una obra de forma seria, diciéndome: haz lo que quieras. Esta exposición tiene un concepto muy cercano a la Feria de Maastricht, donde puedes comprar un Bacon por 80 millones de dólares y al lado una pieza del XVII. Art Basel acaba de celebrarse con Design Basel al lado... Vuelve algo que por otra parte siempre ha existido, Bacon y Giacometti diseñaron muebles...

¿Qué cree que hace que su obra dialogue tan bien con lo antiguo?

El material, el concepto de armonía. El hecho de que es una obra que no canibaliza el entorno, no agrede, es amable. Funciona muy bien en un cubo blanco, en una casa vanguardista, pero también en una estantería o librería del XIX. No es la primera vez que hago proyectos de este tipo, creé un Vía Crucis para la Catedral de Pamplona, un diálogo entre patrimonio y arte contemporáneo; expuse en el Centro del Carmen de Valencia, en una sala refectorio de arquitectura gótica, del XVIII, y para octubre de 2014 preparo un proyecto con latones para un museo romano.

En marzo irá por primera vez a la prestigiosa Feria de Maastricht, TEFAF, ¿cómo acoge este proyecto?

Muy ilusionado. Voy con la Galería Marlborough de Londres. La verdad es que me está yendo todo muy bien y me están potenciando mucho.

¿Nueva York no está en crisis?

Sí hay crisis en general, no como la de Europa, pero hay. Lo que ocurre es que este mercado es de lujo, entonces lo mismo que está pasando en la sociedad, que cada vez están más separadas la riqueza de la pobreza, ocurre en el arte. El objeto de arte que ya no es algo medio, no nota esa crisis. De hecho en las subastas, que son los indicadores, se ha disparado todo: hace poco se vendió un Bacon en Sotheby's por más de 140 millones de dólares. Se están batiendo récords de todo.Y además Nueva York es un sitio donde los lugares se van ocupando, van saliendo los brasileños, entran los rusos... es un sitio con una energía que atrae a la gente y eso hace que siempre se esté renovando, el dinero siempre va cambiando de manos pero reside en ese punto.

¿Cómo ve desde allá la crisis de aquí?

Lo que veo es que, como en todas las crisis, se está cambiando el dinero de manos. Básicamente, Latinoamérica y Rusia están comprando Madrid; todo el sector inmobiliario, están haciendo condominios... Es un momento de oportunidades total.

¿Es momento de que la iniciativa privada entre más en la cultura?

Sí, lo que pasa es que en España no hay mucho concepto de inversión real respecto a la obra de arte. En Latinoamérica y Estados Unidos la gente es consciente de que está comprando una pieza que es una inversión muy interesante, estas piezas (señala sus esculturas) han subido a lo mejor un 60% en tres años... En Nueva York el arte es un sector totalmente establecido, igual que las inmobiliarias. Pero llegará, todo llega, aunque más tarde.

Ahora que expone en Pamplona, ¿cómo ve el panorama de la ciudad? La Galería Moisés Pérez de Albéniz se ha ido, se ultima el Museo Universidad de Navarra, pero desde lo público cada vez hay menos posibilidades para el arte...

Sí, bueno, pero es que lo público ahora está conteniendo porque tiene que contener. Yo creo que es el momento de la conciencia privada y de aprovechar todo esto para hacer un giro y generar un casamiento entre la cultura y el patrocinio de las empresas privadas. Aquel prejuicio de la vieja Europa de que no es digno mezclar el dinero con el arte no tiene ningún sentido. Sin que desaparezca lo público, el sector privado perfectamente puede de alguna manera sustituir y apoyar. Hay que ver la cultura como algo más que un mercado para especular. Está más que demostrado que el arte desarrolla y hace evolucionar la sociedad, la hace mejor; entonces, ¿por qué no vamos a por ello?