Chica Sobresalto | Cantante y guitarrista navarra

"Me quedo con que a la gente le llega lo que está hecho con alma, y yo sólo sé hacer canciones por necesidad"

11.07.2020 | 01:20
Leire Celestino y Maialen Gurbindo.

La navarra Chica Sobresalto actuará hoy a las 21.30 horas en la Ciudadela, acompañada por Leire Celestino al piano y ante 600 personas. Las entradas están agotadas

Pamplona – Hace no tanto, Maialen Gurbindo (Burlada, 1994), más conocida como Chica Sobresalto, recorría bares y salas de conciertos en busca de un lugar donde defender su música. Tenía un disco bajo el brazo, Sobresalto (2017), y a días le acompañaba su banda. Otros, solo su guitarra. Eso sí, siempre se dejaba el alma en cada tema. Ganadora de los Encuentros de Arte Joven en 2017, ha terminado por encontrar en un programa de televisión, Operación Triunfo, la llave para abrir nuevas puertas y escenarios. En el caso de hoy, el de la Ciudadela de Pamplona. Y con todo agotado.

¿Qué diría la Maialen de 2017, aquella que curró mil horas para pagarse su primer disco y presentarlo después en Subsuelo, al ver que ahora va actuar en la Ciudadela, donde actuará para 600 personas?

–Es muy fuerte, no me hago a la idea. Cuando nos llamaron para tocar, decía: "¿Pero qué vamos a hacer tocando ahí, si no va a venir nadie? Quiero decir, mi cabeza está en lo de antes€ Porque yo he estado en la academia, pero no he estado viendo lo que pasaba fuera y es una cosa muy difícil de asumir. En las redes sociales sí que lo ves más y tienes el apoyo de la gente y así, pero... Una cosa es lo de las redes y otra es que yo haga un concierto y la gente salga de su casa, compre una entrada y venga. Es como que veo muy poco probable que ocurra (risas). Y claro, si vienen es peor todavía, porque yo qué voy a estar a la altura (risas). Todo el rato como que infravaloro y tengo que aprender que no, que si vienen es porque les gusta. Echando la vista atrás, comentó que quería entrar en OperaciónTriunfo porque necesitaba "una tregua" y dedicarse cien por cien a la música. Ahora, con perspectiva, ¿qué balance hace de su experiencia en el programa?

–Sobre todo eso, esta tregua de la que hablamos... Yo estaba muy cansada ya, porque eran muchos años peleando y de vez en cuando tenía picos de cosas guays, pero no era suficiente y estaba llegando un punto que no podía más. Era por eso y también es que yo me puse a trabajar súper pronto y hacía mucho que no tenía clases de nada. Me pude pagar unas clases de guitarra con un amigo, pero punto. Así que en la academia era como ¡voy a clase! Estaba súper contenta por poder ir a clases. Y entre lo que he aprendido, las tablas que te da el programa... que espero notarlo el sábado (risas).

Sin olvidar que el formato de programa, de alguna manera, también le ha hecho salir de su zona de confort.

–Mogollón, es que por ejemplo yo no había hecho versiones, sólo en cuando cantaba en la electrotxaranga. Entonces eso ya era raro. Además, que no he cantado en inglés en mi puñetera vida€ ¿Y bailar? Siempre ha sido la coña, yo no bailaba ni en clase de gimnasia, que la dejaba para verano. Tampoco he hecho deporte jamás. Realmente, para mí yo era como el antiprograma. Pero soy muy fan de OT, lo he visto siempre€ Pero fan friki, ¿eh? Y claro que me encantaría poder ir ahí, ¿pero yo que voy a iba a ir si soy el anti-eso?

Durante la estancia en la academia, además, grabó la canción Oxitocina. ¿Haber contado con su banda desde el principio, que formasen parte del proceso de grabación y el haber tomado decisiones en cuanto a producción es una buena manera de demostrar que no, que no todos los triunfitos son un producto?

–Claro, además creo que este año hemos dado bastante por saco. Todas y todos tenemos mucha personalidad, que en otros años también, ¿eh? Pero este año quizá hemos sido más quinquis, yo la primera. Siempre he pensado que los prejuicios no valen para nada. Si tú vas a un sitio y no te gusta lo que hay, lo dices y te vas. Pero los prejuicios son absurdos. Y yo fui al casting de OT súper contenta, pero había mucha gente que me decía "Maialen, pero que luego no vas a poder hacer lo que quieras...", "que allí te van a convertir en tal...". Y yo decía: ¿Pero tú te crees que a mí me va a convertir alguien en algo? Porque yo creo que no. Yo fui sin ningún tipo de prejuicio y preguntaba, ¿puedo hacer esto? Y sí. Y además me lo decían como, ¿por qué no vas a poder? Y eso me ha dado mucho gustito, porque igual hay alguna persona que puede aprender esta lección y es que es que con prejuicios, lo único que puedes hacer es perder.

Y además ahora, finalizado el programa, se encuentra con que su disco Sobresalto, publicado en 2017, ha encontrado una segunda vida y se están un buen puñado de copias...

-Sí, eso da subidón, porque además lo que más me ha gustado es que la gente no es tonta y cuando tú le das lago hecho con alma, da igual que sea una balada, que sea rock, que sea más guarro, que sea indie€ Me quedo con que a las personas les llega lo que está hecho con alma y como eso es justo es lo único que sé hacer, me quedo súper contenta. Creo que ni soy una cantante maestra, ni una letrista maestra, ni toco la guitarra de morirte, no he estudiado armonía€ Pero las canciones las hago por necesidad y entonces creo que ahí hay algo que conecta con la persona. El otro día lo puse en Twitter, que lo mejor de las canciones es que no están ni "bien" ni "mal" nunca.

De cara a su próximo disco, imagino que habría diferentes propuestas sobre la mesa, pero ha decidido continuar trabajando con Dromedario Records, sello navarro con el que ya editó su primer trabajo. ¿Como en casa en ningún sitio?

–Sí, a mí me gusta trabajar con gente con la que ya trabajaba de antes, porque esas personas lo hacían totalmente intrínseco (risas). Entonces sé que tienen un amor incondicional al proyecto y entonces ahora mismo mi seguro de vida son ellas y ellos. De momento lo haremos así. Sí que vamos a contar con productores, que va a estar muy guay, porque es algo que no hemos hecho nunca y nos lo vamos a pasar pipa.

¿Van a seguir los mismos miembros de la banda?

–Sí, vamos a seguir todas y luego tengo aparte a Leire Celestino para el formato acústico del proyecto.

Un disco del que ya ha adelantado un single, Oxitocina, pero en la academia ya tocó alguna que otra canción. De hecho, Fusión de núcleo, aun sin estar grabada, se ha convertido ya en un hit entre

sus seguidores.

–Mira que me decían que no tocase todo dentro y yo les decía que sí, que sí, que de verdad, que iba a tocar dos o tres y ya... Pero es que entre que se te olvida que te están grabando y que yo toco casi todos los días y me hago un concierto yo sola... Necesitaba tocarlas. Lo de Fusión de núcleo me encantó, fue lo que más me gustó cuando salí. Dije: ¿pero qué ha pasado con esta canción?

En cuanto a fechas de grabación, ¿puede adelantar algo?

–En agosto, en principio, grabaremos un par de temas y veremos cómo funcionamos con los productores, tanto nosotros con ellos, como ellos con nosotros. Al final tiene que haber una sinergia extraña, pero yo creo que la va a haber. Y si todo va guay, grabaremos el disco también con ellos. Es de lo que más ganas tengo, porque de los conciertos también tengo ganas, muchísimas, pero de grabar€ Compuse estas canciones hace mucho, ya tengo otras tantas, se amontonan y ¿qué voy a hacer con todo esto?

En Oxitocina nos encontramos con un sonido más crudo y más rabioso, diferente al disco de Sobresalto. ¿Va a marcar las líneas de los temas que están por venir?

–Pues es que ya he hecho el macarra con Oxitocina y ya está (risas). Era un poco... Primero, me apetecía hacer un tipo de música tan oscura y guarra dentro de un programa, como para demostrar que los prejuicios son de tontos. Pero también Oxitocina la escribí con mucha rabia y me parecía que musicalmente tenía que transmitir lo mismo. Además que mi banda son unos metaleros y ellos están felices así, pero ahora ya les voy a bajar el pistón otra vez. Va a ser un poco volver al Sobresalto, pero con todo lo que hemos aprendido hasta ahora. Quiero que sea elegante el disco.

¿En cuanto a sonido, instrumentación€?

–Sí, a todo. Quizá más sutil, más elegante€ Que de gustito escucharlo. La guarrada que he hecho ahí queda, aunque lo mismo dentro de año hago un disco entero punki (risas).

En su viaje musical como Chica Sobresalto ha colaborado en incontables ocasiones con Xabier Ansó, de Quebec, que se ha animado a lanzarle una pregunta: "¿Si tuvieras que crear una línea del tiempo de tu vida hasta hoy con sólo tres recuerdos, ¿cuáles serían? ¿Cambia tu perspectiva de ellos mirándolos ahora?"

–¡Ay! Uno es cuando adopté a Murphy –su perro–. El otro, el primer concierto de Love Of Lesbian al que fui, con 17 años. Y el tercero, cuando nos dijeron en la academia que nos íbamos en la cuarentena. Y seguiría haciendo lo mismo todo el rato, aunque sepa que me voy a equivocar, porque si no, no sería yo ahora, no tendría un tatuaje de una tortuga horrible en la espalda, por ejemplo€ Es que no tendría sentido. Hay que equivocarse todo el tiempo en todas las líneas temporales (risas).

Esta noche actuará en formato acústico, junto a Leire Celestino al piano. ¿Qué tipo de concierto van a ofrecer en la Ciudadela?

–Hay un poco de todo. En el repertorio está Sobresalto entero, porque es como una despedida a ese disco, y también hay canciones nuevas, algunas que estarán en próximo trabajo, otras que no€ Y hay un par de versiones. Además, está muy guay el formato porque cuando lo monté con Leire, como no sabíamos si íbamos a hacer bolos, hicimos las canciones para nosotras. Por ejemplo, que si hay un pasaje en el que me quiero quedar tres horas porque se me pone la piel de gallina, me quedo. Las canciones las montamos así y estamos un poco cagadas porque claro, ya no es la misma situación, pero a la vez lo hemos querido mantenerlo así porque para nosotras, nos funciona. Es un poco pedrada el bolo, pero creo que quien haya comprado la entrada sabiendo a dónde va, no le va a importar que sea una pedrada (risas).

Por delante, además, hay pendientes dos conciertos especiales en el Wizink Center de Madrid, como parte de la gira de Operación Triunfo. ¿Vértigo?

–Sí, da cague. También es verdad que no va a haber tantísima gente por el tema de los aforos, pero es que yo me cago en todas partes. Si voy mañana a tocar al Garazi y me cago, me cago siempre... Cada vez que tengo bolo pierdo kilos, macho.

"Cuando me llamaron para tocar en la Ciudadela, pensé: ¿qué vamos a hacer tocando ahí, si no va a venir nadie?"

"¿Los triunfitos un producto? Siempre he pensado que los prejuicios son absurdos y que no valen para nada"

"En el concierto tocaré todo ?Sobresalto? y canciones nuevas. Algunas de ellas estarán en el nuevo disco"