Oteiza y las matemáticas
Capi Corrales amplió la mirada sobre el creador de Orio desde el estudio de la geometría en la sesión ‘Jugando con Oteiza’, que acogió el pasado miércoles 4 de marzo el Condestable
De niña, Capi Corrales (Madrid, 1956) iba una vez por semana al Museo del Prado a ver Las Meninas.
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“Éramos siete hermanos y mi padre nos llevaba allí, que era gratis, a que correteásemos; era un lugar en el que podía dejarnos un rato con tranquilidad”, recordaba la matemática e investigadora el pasado miércoles en Pamplona.
Quizá en esas visitas continuadas en su infancia al museo fue forjándose el interés que años después se le despertó a Capi Corrales por el arte y los artistas, como Elena Asins, con la que trabajó durante treinta años; Eva Lootz, José Luis Alexanco oJorge Oteiza, cuya obra también le sedujo como para ahondar en ella desde la matemática y la geometría.
“Oteiza se inventaba el lenguaje matemático, así que tuve que descodificar sus escritos”
'Jugando con Oteiza'
De esa investigación que ha llevado a cabo sobre la manera de trabajar y crear del escultor de Orio, que Capi Corrales volcó en el libro editado por el Museo Oteiza Yo cuando veo esto, pienso esto. Relatos geométricos en la obra de Jorge Oteiza, hizo gala la matemática madrileña el pasado miércoles en Condestable, donde protagonizó la sesión Jugando con Oteiza.
Una conferencia-taller que amplió la mirada del público sobre el escultor de Orio; que ilustró cómo aplicaba éste la geometría y las matemáticas a su arte. Algo que no ha sido fácil de entender para la propia Corrales.
“Cuando me puse a leer los textos de Oteiza en los que se refería al pensamiento matemático y geométrico, no entendí absolutamente nada. Luego opté por hablar con las personas que habían tenido relación con el artista, y me contaban anécdotas sobre su personalidad, pero nadie me hablaba de su obra ni de sus inquietudes matemáticas”, cuenta Corrales.
Descodificando lo innombrable
Fue cuando, empujada por Elena Asins, se decidió a “pasar horas” con la obra del creador de Orio y sus piezas experimentales, cuando la matemática empezó a vislumbrar algo de luz. “Entendí que a Oteiza le habría encantado que alguien le hubiera enseñado a leer los Elementos de Euclides”, dice Corrales. Entendió que las matemáticas y la geometría estaban ahí, en la base de los procesos con los que experimentaba, pero él no sabía nombrarlo como tal.
“Su formación en matemáticas era muy rudimentaria, Oteiza se inventaba el lenguaje matemático, así que vi que tenía que descodificar, traducir esos escritos a un lenguaje que me brindase a mí un mensaje entendible”, dijo Capi Corrales en su conferencia, en la que ilustró con las manos, construyendo y desmontando piezas, tres de los proyectos abstractos de investigación del polifacético creador sobre los que dejó testimonios matemáticos: La Desocupación del cilindro (donde se enmarcan obras como Unidad triple y liviana, Figura para el regreso de la muerte o La tierra y la luna), la Desocupación de la esfera (con piezas como la serie Propósito Experimental 1956-57 que presentó en la Bienal de São Paulo,) y la Desocupación del cubo (sus cajas vacías como la que luce en la Ciudadela y sus cajas metafísicas, entre ellas Homenaje a Leonardo, Homenaje a la Anunciación de Fra Angelico o su obra clave Homenaje a Velázquez).
La verdadera escultura para Oteiza
A través de esas tres investigaciones, Capi Corrales transmitió con pasión cómo Oteiza transformaba figuras euclideas en figuras no euclideas, con espacio, con cavidades en su interior en las que el de Orio buscaba que tuviese cabida el espectador, a modo de habitáculos en los que adentrarse para el recogimiento, la meditación.
“Él quería crear eso utilizando herramientas matemáticas que le permitiesen ir del cilindro, que para Oteiza es el cuerpo humano, el yo, a la esfera, que es el mundo”, explicó Corrales, apuntando que, en este hacer artístico desde el pensamiento y la intelectualidad, “el cubo es el habitáculo desde donde el cilindro, el humano, mira la esfera, el universo”.
“Oteiza quiere incluir el espacio del espectador, piensa obras que le inviten a estar dentro y en las que el espacio atmosférico entre las piezas es lo importante. Eso es lo que él llama vacío y vaciar. Esa es la verdadera escultura para Oteiza”, aseguró la matemática e investigadora, reconociendo que si tuviese a Jorge Oteiza delante, le pediría “ir con él cogidita del brazo al Prado y contemplar Las Meninas, y que me hablase de Velázquez, porque en sus escritos, cada vez que menciona a Velázquez, Oteiza cambia el tono”.
'Oteiza, líneas de fuga': próximas citas
La sesión Jugando con Oteiza forma parte del programa Oteiza, líneas de fuga, impulsado por el Ayuntamiento de Pamplona y la Fundación Museo Oteiza, dentro del proyecto DANOK OTEIZA, y quepropone una serie de actividades para ampliar y diversificar la lectura de la obra y el pensamiento del escultor, poeta y pensador de Orio.
La próxima cita del programa será el miércoles 11 de marzo en el patio del Condestable, donde se podrá visitar durante todo el día la intervención artística Filet Mignon de Idoia Leache (la activación será a las 19.00 horas).
Y el 18 de marzo se celebrará la sesión Música, escultura, arquitectura... “todo es lo mismo”, Oteiza dixit, con la filósofa y esteta de la música Elixabete Etxebeste Espina (Donostia, 1965).
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