Montañeros a tiempo parcial
El jugador del Amaya Sport San Antonio Niko Mindegia, el músico Xabi Bandini, el pelotari Abel Barriola y el pintor Pedro Osés, cuatro navarros conocidos por su destreza en diferentes ámbitos, hablan de su pasión por la montaña.
Ya lo decía el montañero estadounidense Alex Lowe: "El mejor alpinista es el que más disfruta en la montaña". No hace falta encadenar verticalísimas paredes ni ascender cumbres enormes, la montaña es de quien la disfruta. En estas latitudes son muchos los que, cuando la agenda lo permite, se calzan las botas de monte y hacen de la montaña su válvula de escape. Este es el caso de Niko Mindegia, jugador del San Antonio; Xabi Bandini, cantante del grupo Kerobia; Abel Barriola, pelotari de Aspe; y el pintor Pedro Osés, cuatro navarros conocidos por su destreza en otros ámbitos y amantes también de la montaña.
niko mindegia
Balonmano y montaña desde la infancia
Al capitán del Amaya Sport San Antonio Niko Mindegia la afición por la montaña le viene de casa. Su padre Txomin Mindegia, es el alma mater del Erreka, un club en el que la montaña, el balonmano y la pelota son los deportes de peso. Ex jugador de balonmano en el Erreka y entrenador del mismo, Txomin transmitió a sus hijos Iban, de 25 años, y Niko, de 22 años, la pasión por estos deportes. "El balonmano y la montaña son las mayores aficiones de mi padre, y tanto mi hermano como yo las compartimos. Mi aita siempre ha sido montañero y llevo desde muy pequeño, desde los cinco o seis años, yendo a montes del entorno y al Pirineo, sobre todo en verano", explica el central del Amaya Sport San Antonio.
También ha ayudado ser de un lugar como Doneztebe, rodeado de montañas y con tradición mendizale. "El pueblo está en medio de un montón de montañas y siempre hemos andado mucho por el monte", añade el central internacional. Sin embargo, desde que ha alcanzado la élite del balonmano, vive en Pamplona y además estudia Educación Física en Vitoria-Gasteiz le cuesta más calzarse las botas de monte.
"Estar en el pueblo ayuda mucho porque tienes más a mano el monte. Desde que estoy en Pamplona y jugando con el Amaya Sport San Antonio me es más complicado organizarme para salir al monte, a veces es complicado sacar tiempo. Hay veranos en los que me he tenido que quedar sin escaparme al Pirineo por el balonmano, aunque este último año sí que he podido hacer un poco de monte en la zona del Bisaurin". Al margen del Pirineo, Niko Mindegia recomienda a los montañeros pasarse por el Mendaur o Peñas de Aia.
xabi bandini
Entre el escenario y la montaña
Más allá del deporte, otra de las grandes aficiones de Niko Mindegia, es la música. El cantante del grupo Kerobia, Xabi Bandini, comparte, por tanto, al menos dos grandes pasiones con el de Doneztebe. Y es que ahora mismo el músico navarro está totalmente enganchado a la montaña y, si no tiene concierto, su plan de fin de semana pasa por ir al monte. Su caso, sin embargo, es bien diferente al del central de Doneztebe. Lo de Xabi Bandini no fue, como en el caso del jugador del Amaya Sport, una costumbre heredada.
"Empecé por iniciativa propia ya que en mi familia no son demasiado montañeros. Con la excusa de salir de la ciudad solía ir en bicicleta a diferentes lugares y así fui conociendo sitios muy atractivos. Luego, con 20 años más o menos, empecé a ir al monte de la manera tradicional, con bocadillo y demás, con la idea de salir de la ciudad, estar en contacto con la naturaleza y relajarme un poco. Fue entonces cuando me enganchó", explica el frontman del grupo Kerobia.
Xabi Bandini reparte la mayor parte de su tiempo entre Kerobia, uno de los grupos euskaldunes más en boga, y su trabajo como ingeniero. Siempre que tiene un hueco en la agenda, en cambio, su punto de mira se dirige a la montaña. "La motivación principal es dejar la ciudad y los ajetreos de lado. La naturaleza nos da la perspectiva más simple y auténtica de la realidad. Te recoloca de alguna manera", explica.
El destino ya puede ser una pequeña cumbre en la zona de Imotz o una cima pirenaica, lo importante es salir de la ciudad, desconectar de los clásicos quebraderos de cabeza de la vida urbaza y disfrutar de la naturaleza. "En Navarra hay unos lugares preciosos en Urbasa o en Aralar. En la zona de Imotz, donde está mi pueblo, hay unas bosques increíbles también que me sirven para dar unos paseos de lo más reconfortantes. Recientemente he estado en la zona de Ordesa y el Monte Perdido y también me ha parecido espectacular, aunque había demasiada gente", añade el músico navarro.
abel barriola
Por los hayedos de Leitzalarrea
Como en el caso de Niko Mindegia, para Abel Barriola su lugar de origen y el gusto por la montaña van unidos, ser de Leitza y mendizale es algo poco menos que obligado: "Si se tiene en cuenta de donde soy no es de extrañar que tenga costumbre de ir al monte. No estamos en el Pirineo, pero Leitza está rodeado de montañas y hay tradición de ascenderlas. Si a eso se le suma que en mi familia siempre hemos tenido gusto por estar en contacto con la naturaleza ya sea yendo al monte, cazando o pescando en río, parece inevitable que haya heredado la afición a la montaña".
Y es que, según Barriola, la afición por la montaña va más allá del afán deportivo y tiene mucho que ver con el gusto por la naturaleza. "Al final estar en contacto con la naturaleza es algo que me resulta necesario, imprescindible. Cada uno verá lo que hace, pero me parece algo muy saludable desde el punto de vista físico y también mental. Ir al monte es algo que, a mí por lo menos me llena de energía. Ahora como deportista también me viene bien, pero es algo que hago desde pequeño y que también haría al margen del deporte", explica el zaguero de Aspe.
El hábitat natural del pelotari navarro es Leitzalarrea, un espectacular paraje plagado de árboles centenarios de gran valor ambiental y coronada por cimas relativamente bajas como Urepel (1.056 m), Mandoegi (1.046 m) y Mendibil (824 m). "La zona en la que más a gusto estoy es Leitzalarrea. Es una zona llena de hayedos y pinares impresionantes. Además, hay recorridos muy recomendables para ascender a montes como Urepel", explica Barriola. No en vano, lo suyo no son las grandes alturas sino las cimas modestas rodeadas de naturaleza. "Recuerdo que con 11 años fui con la familia al Anie y lo pase bastante mal. Desde entonces disfruto mucho más en cumbres de menor altura. Para mí lo importante es eso, disfrutar, y mi terreno son los montes de 1.000 o 1.500 metros. Cada uno tiene que buscar su terreno", concluye.
pedro osés
Medio siglo en la montaña
Como tantos otros pamploneses, el pintor Pedro Osés conoció el mundo de la montaña en las cumbres de la Cuenca de la capital navarra siendo un adolescente. De eso hace ya más de medio siglo y aún continúa saliendo al monte con algunos de los amigos con los que descubrió San Cristobal-Ezkaba o la Higa de Monreal. "Empezamos muy cerca de casa, posteriormente dimos el salto a los Pirineos y aún sigo yendo con algunos de los que empecé a salir al monte", explica.
A lo largo de su reconocida carrera como pintor, la montaña y la naturaleza en general han sido de hecho algunas de las principales características de sus pinturas. "Ya en mi primera exposición se reflejaba el mundo de la montaña y posteriormente la montaña y la naturaleza han sido un tema recurrente en mi obra. Para mí, en el monte, en la naturaleza, se produce una especia de comunión. Cuando vamos a la montaña estamos en un elemento que es el nuestro, en la ciudad estamos desnaturalizados", explica. Por eso, a sus 67 años aún se le puede encontrar en el valle de Belagoa o en Zuriza. Casi nada.