Este Europeo de balonmano se puede parecer a la Asobal… y no en lo buenoEFE
El Campeonato de Europa de balonmano masculino alza este jueves su telón a las 18:00 horas con el España-Serbia en Herning (Dinamarca) y el Francia-República Checa en Oslo. Una cita internacional que sin quererlo, puede copiar a la Liga Asobal en su aspecto menos atractivo. Ese mismo factor que lleva a muchos expertos y aficionados europeos al balonmano a menospreciar la Liga española: Dinamarca parte como grandísima favorita (y anfitriona). Con este punto de partida, el gran aliciente parece la lucha por la segunda plaza... salvo que alguna selección haga saltar la banca, circunstancia que a partido único resulta más probable que en una fase regular de 30 partidos.
Cuatro 'palacios' de balonmano
Este cuarto Europeo con 24 selecciones cuenta con cuatro sedes en tres países. El partido oficial de inauguración lo protagonizará Noruega contra Ucrania en Oslo (20:30 horas), aunque en la danesa Herning, hogar del gran fin de semana final, también acogerá partidos. El viernes entrarán en juego las dos sedes de Suecia: Kristianstad y Malmö.
Como es habitual, los cuatro escenarios son majestuosos: el menor es el de Kristianstad, con 4.800 asientos, pero el resto oscila entre los 13.000 espectadores de Malmö (con Suecia como local) y los 15.000 de la danesa Herning, con Oslo y su sede mundialista de 2025 entre ambos.
La venta de entradas (en total hay casi 871.000 asientos en 65 partidos) por el momento es desigual, aunque destaca Herning, donde Dinamarca jugará como anfitriona y Alemania casi también, con la frontera a 180 kilómetros. Pese a ser un municipio de 51.000 habitantes en el centro de la península de Jutlandia —a desmano para el visitante de otras ciudades destacadas, a 300 kilómetros al Oeste de Copenhague y 130 al sur de Aalborg—, todo apunta a que el Jyske Bank Boxen registrará las mejores entradas.
Crítica geográfica: Escandinavia y Alemania lo copan todo
El balonmano sigue instalado para este Europeo en Escandinavia, uno de sus dos territorios de moda. Se trata de una garantía para el negocio de los organizadores, pero desincentiva a aficiones y su exposición en el resto de Europa.
No es para menos: desde que en 2023 Suecia acogió la fase final del Mundial que organizó con Polonia, de los nueve torneos masculinos internacionales hasta 2032, cinco se jugarán en uno o varios países escandinavos. Esta cifra sube a ocho ediciones de las nueve si incluimos en la ecuación al otro gran territorio balonmanístico, Alemania.
Solo se salvará el Europeo de 2028, que acogerán España, Portugal y Suiza, y que deberá desvelar sus sedes en dos semanas, que en el caso de la primera pata, suenan Madrid, Valencia, Barcelona e incluso Pamplona, tras el reciente éxito del Navarra Arena.
Las sedes de los Europeos y Mundiales
- Mundial de 2023: Polonia y Suecia (final).
- Europeo de 2024: Alemania.
- Mundial de 2025: Croacia, Dinamarca y Noruega (final).
- Europeo de 2026: Noruega, Suecia y Dinamarca (final).
- Mundial de 2027: Alemania.
- Europeo de 2028: Portugal, Suiza y España (final).
- Mundial de 2029: Alemania y Francia (final).
- Europeo de 2030: Polonia, Dinamarca y República Checa (final).
- Mundial de 2031: Dinamarca, Islandia y Noruega (final).
- Europeo de 2032: Francia y Alemania (final).
Formato de competición: seis grupos para empezar
Las 24 selecciones arrancarán en seis grupos de cuatro participantes, y las dos mejores escuadras progresarán a la siguiente liguilla (Main Round). A ella arrastrarán el resultado del partido que hayan disputado entre ellos. En cada uno de los dos grupos de la Fase Principal o Main Round, se cruzarán con otros cuatro equipos.
El que se disputará en Herning se presume a priori como el estelar, vistos los 12 equipos de los grupos A (Alemania, España, Austria y Serbia), B (Dinamarca, Portugal, Macedonia del Norte y Rumania) y C (Francia, Noruega, República Checa y Ucrania).
Más sencillo puede ser el camino hacia las semifinales en la otra Main Round, la de Malmö, que citará a las seis mejores de las otras 12 selecciones: Eslovenia, Islas Feroe, Montenegro y Suiza (grupo D); Suecia, Croacia, Países Bajos y Georgia (grupo E); Hungría, Islandia, Polonia e Italia (grupo F).
Los dos primeros de cada Main Round —que se jugarán entre el 22 y el 28 de enero— se clasificarán para las semifinales del 30 de enero en suelo danés. Ese mismo Jyske Bank Boxen de Herning acogerá el 1 de febrero el partido por el bronce y la final.
Favoritos: Dinamarca y Dinamarca
Pocos ven a Dinamarca fuera de esa cita final del 1 de febrero. La selección de Nikolaj Jacobsen aspira a su tercer entorchado europeo (2008 y 2012) y como anfitrión, es la gran favorita. Casi la única, con permiso de Francia, Alemania, Croacia, y las demás selecciones nórdicas. Muchas voces en Europa que han minusvalorado la Liga Asobal por casi lo único que se sabe de antemano (quién ganará la competición) se pueden encontrar con un Europeo cortado con el mismo patrón.
Lo intentarán evitar los galos, que tras el sopapo de los Juegos Olímpicos de París en 2024, ya se llevaron el bronce en el Mundial del año pasado ante la gran revelación, Portugal, que capitaneada por los hermanos Costa aspira a superar otro gran papel para mejorar su mejor posición histórica (sexta en el Europeo de 2020).
Alemania, que partirá en el grupo de España, se marca las semifinales como objetivo irrenunciable y pese a que tiene contrato hasta el Mundial de 2027, hay quien ya quiere presionar por la destitución del exbidasotarra Alfred Gislason si la selección, plata contrapronóstico en París, no lucha por las medallas.
Todas estas selecciones pueden confluir con Noruega en una espectacular Main Round, mientras que en el otro presumible grupo, Croacia se perfila como favorita, con Suecia, Eslovenia y las dos mejores del grupo F, donde Hungría e Islandia parten como favoritas, pero Polonia (con Jakub Skrzyniarz en portería y Julen Aginagalde en el cuerpo técnico) e Italia, con el revolucionario proyecto de Bob Hanning, lucharán por los billetes.
Selección española: diabólico sorteo para iniciar ciclo
Jordi Ribera afronta su quinto Europeo a los mandos de la selección española. En todos ha introducido cambios, aunque la sensación es que en esta ocasión el combinado estatal afronta un cambio de guardia mayor, quizá con la vista puesta en el Europeo de España, en 2028.
La piedra filosofal del nuevo ciclo pasa por hallar la fórmula más óptima en el centro de la defensa. Hombres como Abel Serdio, Javi Rodríguez y Víctor Romero están llamados a hacer crecer esa posición junto a Antonio Serradilla u otros hombres como Ian Barrufet.
Después de mucho tiempo, bajo los palos no estarán ni Gonzalo Pérez de Vargas, que se acaba de recuperar de una grave lesión, ni Gonzalo Corrales, con molestias; pero por ellos entra una dupla solvente: el navarro campeón de la Champions con el Magdeburgo, el navarro Sergey Hernández, y Nacho Biosca, portero del Nantes.
No es el único representante del club francés, puesto que el zumaiarra Kauldi Odriozola es un fijo en el extremo derecho desde el Europeo de 2022. También zurdo y fijo entre los elegidos por Ribera está el urretxuarra Imanol Garciandia, que afronta su segundo Europeo tras estrenarse en los tres grandes torneos con el Mundial de 2023.
En el grupo de la muerte, la selección española debutará contra la Serbia del bidasotarra Marko Jevtic (día 15, 18:00 horas); dos días después a la misma hora jugará contra la Austria que entrena el gasteiztarra Iker Romero y cerrará la primera fase contra Alemania (día 19, 20:30 horas).
Aroma bidasotarra en la cita
El Europeo contará con dos jugadores del Bidasoa: el recién renovado Jevtic por Serbia y el portero Jakub Skrzyniarz; a ellos se les suman dos técnicos: el preparador físico Nacho Torrescusa a las órdenes de Jordi Ribera, y el director deportivo, Julen Aginagalde, como asistente de Jota González en Polonia.
La lista de balonmanistas que forman parte de las listas de 35 jugadores es más amplia: Xavi Tuà y Mario Nevado por España; y Piotr Mielczarski y el cedido en Aranda de Duero Jakub Sladkowski por Polonia.
Y si miramos a los exbidasotarras, la relación es aún más larga: el propio Kauldi Odriozola (como uno de los dos guipuzcoanos junto a Imanol Garciandia); y el rumano Dan Racotea, además de Asier Nieto y Xoán Ledo, que forman parte de la lista de 35 balonmanistas de la selección española; y fuera de la pista, los técnicos Jordi Ribera y Alfred Gislason como técnicos principales de España y Alemania; el que fuera extremo Ionut Georgescu como asistente en Rumanía; y el antiguo primera línea Mladen Bojinovic como jefe de la delegación serbia.