La selección española femenina júnior se ha clasificado este jueves para las semifinales del Mundial de balonmano de la categoría que se está disputando en la localidad china de Jinzhong, de unos cuatro millones de habitantes. Lo ha hecho al derrotar en cuartos a Japón (34-33) y gracias al espíritu de las jugadoras navarras Naroa Baquedano y Estitxu Rodríguez, ausentes ambas en la cita mundialista por lesión, pero cuyas camisetas han estado presentes en el vestuario del equipo desde el primer día de la competición.

Se trata de un detallazo por parte de las compañeras de las dos lesionadas, Baquedano, que milita en Anaitasuna, y Rodríguez, del Replasa Beti Onak, equipo que tiene dos representantes en la selección: la también navarra Kelly Nnonzie Fonkeng, autora de 7 goles contra Japón en cuartos desde la posición de pivote, y la guipuzcoana Libe Arruabarrena, protagonista y brillante en tareas defensivas. Como en todos los partidos del Mundial, las compañeras de las lesionadas Naroa Baquedano y Estitxu Rodríguez han colgado las camisetas de ambas en el vestuario, un gesto de enorme valor emocional y que encima les ha traído suerte.

España ha sufrido para superar la defensa abierta de Japón, un estilo de juego que se les suele atragantar a los equipos europeos, pero repetirá rutina con el homenaje a las ausentes en las semifinal de este viernes a las 18.30 horas contra Dinamarca.

Al margen de la representación navarra en la cancha, también la hay fuera de ella con el jefe de expedición de la selección navarra, el veterano técnico Juan Luis Arnedillo, natural de Funes aunque residente desde hace mucho tiempo en Vitoria.