25º aniversario del Tour por Pamplona

Recuerdos de un evento histórico

18.07.2021 | 00:03
El pelotón, tomando velocidad en la salida de la etapa.

Se cumplen 25 años de la llegada del Tour de Francia a Pamplona, el 17 de julio de 1996, desde Argeles Gazost (262 kilómetros), y de que el 18 de julio saliera la etapa rumbo a Hendaya (154 kilómetros).

Siento orgullo de haber formado parte de la Comisión organizadora del Tour en Navarra, compuesta por Gobierno de Navarra (Vicente Ripa, Iñaki Pérez y Ramón Santesteban), Ayuntamiento de Pamplona (Jesús Corera, Javier Villafranca y Ernesto Goñi) y Caja de Ahorros de Navarra (Agustín Navarro, Arturo Navallas y Jesusmari Gurpegui), y de donde se formó también una Comisión Técnica ( José Luis Oreja).

Para su funcionamiento jurídico administrativo se creó el primer Ente de promoción deportiva en Navarra.

La Sociedad del Tour de Francia, entidad organizadora de la prueba ciclista 'Le Tour', y las instituciones locales decidieron que estas dos etapas pasaran por tierras navarras, con llegada y salida en Pamplona, como homenaje a Miguel Induráin y a su afición, y que se pasara por delante de su casa en Villava.

Sin duda alguna fue el mayor evento deportivo internacional que se ha desarrollado en nuestra Comunidad y que posiblemente se celebrará.

Se estimó que ambas etapas fueron vistas por mil millones de telespectadores/as de todo el mundo con una repercusión turística y social altísima

Del mismo modo, Navarra y Pamplona vivieron el mayor evento deportivo multitudinario de personas en la calle de su historia. Se calculó en 270.000 personas las que salieron a las carreteras navarras a presenciar la carrera, con una afluencia multitudinaria en Pamplona, Burlada, Villava y en el puerto de Larraun sobre todo.

Se pueden observar fotos de terrazas de pisos, aceras, grada supletoria extraordinaria en la avenida de Pío XII para 3.000 personas, abarrotadas de público con un calor insoportable de 38 grados y la satisfacción de que mereció la pena, aunque Miguel Induráin llegara a 8:30 minutos de Laurent Dufaux, ganador de la etapa, y Bjarne Riss, segundo, que cruzaron la meta escapados.

El evento tuvo un coste aproximado de 120 millones de pesetas (620.000 euros), de los cuales 28 millones de pesetas se abonaron a la Sociedad del Tour como canon, sin incluir las adecuaciones de carreteras e infraestructuras que se realizaron. También se contó con tres patrocinadores principales, que fueron Volkswagen, P.S.I Telecomunicación y Castillo de Gorraiz.

Recuerdo el trabajo intenso de organización y coordinación durante el año 1996 y sobre todo en San Fermín; la presentación en el Planetario con la presencia de Jean Marie Leblanc, director del Tour, y la repercusión internacional que tuvo el acto; el cambio de Gobierno de Navarra en mayo por el 'caso Otano' y los cambios protocolarios; la presentación de la carrera en FITUR en Madrid; la celebración del Primer día de la bici en Pamplona; las 400 personas de medios de comunicación acreditados en el Polideportivo de Ermitagaña, a las cuales hubo que dar de comer y sobre todo de beber por el excesivo calor; la coordinación entre las Policías española, francesa y foral; los hoteles de Pamplona y alrededores completamente llenos; la expectación que se respiraba los días previos por ver la carrera y, sobre todo, a nuestro Miguel Induráin; los 10 coches polos arlequines que Volkswagen cedió a la Comisión Navarra y que fueron en la caravana de la carrera del Tour difundiendo la imagen de Navarra; la presencia de los gigantes y cabezudos en la meta de Pío XII; la Village depart en la Plaza del Castillo y los alrededores abarrotados de público el día de la salida; la escultura que permanece como homenaje a ese día en el lugar donde llego la 17 etapa del Tour...

Son muchos y agradables recuerdos, pero sin duda me quedo con la profesionalidad y respeto hacia nuestras propuestas que se tuvo desde la Sociedad del Tour, destacando su improvisación y tranquilidad a la hora de tomar decisiones inmediatas que se tuvieron que admitir, como fue la propuesta para que Miguel Induráin subiera al pódium para que Pamplona le rindiera homenaje y recibiera un ramo de flores en ese día tan nefasto para él; o la tranquilidad con que se actuó en imprevistos de última hora como la caída de la meta volante en Villava a media hora de que pasara la carrera, y otros imprevistos políticos.


*El autor fue miembro de la Comisión Organizadora del Tour 1996

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