segunda b

Igualada épica

La Mutilvera firmó tres goles en los últimos compases para levantar un encuentro que parecía sentenciado a favor del Promesas

22.11.2020 | 01:20
Joel, del Promesas, y Ayensa, de la Mutilvera, disputan un balón durante el encuentro de ayer.

Mutilvera3

Osasuna Promesas3

MUTILVERA Pablo Valencia, Sebas (Urrutia, m.71), Aguas, Ibáñez, Aldave, Cisneros (Yoldi, m.50), Ayensa, Abaurrea (Ederra, m.71), López Lizarraga, m.79), Briñol (Arana, m.50) y Lizarraga.

OSASUNA PROMESAS Álvarez, Endika, Herrando, Liza, Joel, Moreno, Santafé, Iker Benito (Gabriel Lizarraga, m.71), Córdoba (Muro, m.82), Aimar (Aranguren, m.82) y Javi Martínez (Velikic, m.66).

Goles 0-1, m.1; Joel. 0-2, m.12; Joel. 0-3, m.15; Córdoba. 1-3, m.76; López. 3-2, m. 79; Urrutia. 3-3, m.92; Ayensa.

Árbitro Alejandro Sánchez Alba amonestó a los visitantes Santafé, Aimar, Martínez y Cárdenas. Por parte de los locales amonestó a Ibáñez, Briñol, Sebas y Ayensa.

Estadio Mutilnova.

Apasionante derbi vivido en el Mutilnova entre el Osasuna Promesas y la Mutilvera, que se saldó con empate a tres en el marcador.

Arrancaba el encuentro con un equipo local que pecaba de salir desconcentrado y poco contundente. Fruto de ello, Osasuna no perdonaba y marcaba ni más ni menos que tres goles en los quince primeros minutos de juego.

Un fallo defensivo en el primer minuto de juego, un rebote en el area y un penalti, fueron los antecedentes de los goles de Joel, que anotaba dos de ellos, y Córdoba respectivamente.

A partir de entonces, los de casa conseguían ordenar el desbarajuste de los primeros compases de juego, aunque sin ver puerta en ningún momento del primer acto.

Tras el paso por los vestuarios, el encuentro se mantenía disputado, sin ningún dominador claro y con ocasiones para ambas escuadras.

Era en el minuto 76 cuando comenzaba la tardía remontada para los blancos, con gol de su delantero López. Con el primer tanto en el marcador, achuchaba la Mutilvera ante un Osasuna que se encerraba atrás viendo cómo el rival se venía arriba con cada minuto de juego que se disputaba.

Tan solo tres minutos más tarde convertía Urrutia para los suyos en una jugada a balón parado, inyectando así una gran dosis de motivación para intentar lograr al menos la igualada.

Pudo frenar la remontada el capitán rojillo Endika en el minuto 88, mediante un disparo que atajaba perfectamente el joven guardameta Pablo Valencia.

Y sin más dilación, llegaba en el añadido el tanto de Ayensa, también a balón parado, desatando la locura para algunos y la tristeza para otros.

Un partido delirante para el espectador, gracias a un Mutilvera que nunca dejó de creer y que dio una lección de esfuerzo y ambición.