Dressel se cuelga dos oros en 34 minutos

Carreras | gana en 50 libre y 100 mariposa y luego bate el récord del mundo del 4x100

09.02.2020 | 21:47
Caeleb Dressel.

Barcelona - Colgarse dos oros en tan solo 34 minutos solo está al alcance de unos pocos elegidos, como Caeleb Dressel, que lo consiguió en la penúltima jornada de finales del Mundial de Gwangju, en una sesión en la que Estados Unidos se hizo con cinco de los seis oros en juego. Dressel completó su actuación con un tercer oro, ya que formó parte del relevo mixto 4x100 que además batió el récord del mundo.

En total, el astro estadounidense ya suma cuatro oros y una plata. La jornada la inició llevándose el 50 libre con 21.04, en una carrera en la que batió el récord de su país. Con esta victoria Dressel se convierte en el segundo nadador de la historia en firmar un doblete (50/100 libre) después del mítico Alexander Popov. En el podio de los 50 le acompañaron el brasileño Bruno Fratus y el griego Kristian Gkolomeev. Treinta y cuatro minutos después, Dressel se hizo con un nuevo título mundial, esta vez en los 100 mariposa, prueba en la que en la víspera había batido el récord del mundo (49.50). Ganó con suficiencia, pero sin tope mundial (49.66), por delante del ruso Andrei Minakov y del sudafricano Chad le Clos. Los otros dos oros de nadadores estadounidenses correspondieron a la espaldista Regan Smith y a Katie Ledecky que, aunque parezca increíble, se llevó su primer oro en el séptimo día de competición.

Smith, que en las semifinales había batido el récord del Mundo de los 200 espalda (2:03.35), flirteó con una nueva plusmarca durante 150 metros, llegó a estar 83 centésimas por debajo, pero al final acabó en 2:03.69. Por detrás y muy lejos estuvieron la australiana Kaylee McKeown y la canadiense Kylie Masse, que fueron plata y bronce, respectivamente.

La carrera más emocionante de la sesión fue la de 800 libre, en la que tomó parte Mireia Belmonte, que fue octava con 8:25.51, su mejor marca del año en esta distancia. Ledecky se hizo con el oro tras una encarnizada lucha con la italiana Quadarella. - Efe