Ander Imaz: "Dejar de trabajar no va conmigo"

11.02.2022 | 00:33
Ander Imaz: "Dejar de trabajar no va conmigo"

Imaz está disfrutando del Parejas. Situado con Laso en el grupo de cabeza, se juega en dos jornadas entrar en las semifinales directamente

Unai Laso y Ander Imaz (Oiartzun, 1994) se citaron este jueves con Irribarria y Rezusta en el frontón Ereta de Tafalla para apartar material de cara al encuentro del domingo en el escenario navarro. "Hay pelotas para todos. Las de ellos andan más y tienen más salida, mientras que las nuestras andan más por debajo. Todos a gusto", desbroza el guardaespaldas guipuzcoano de Baiko.

En la primera vuelta derrotaron a Irribarria-Rezusta por 21-22 en el Astelena. Ahora se encuentran empatados a ocho puntos en el tramo más candente de los cuartos de final y los zurdos de Aspe llegan con una racha de cuatro triunfos seguidos. Malos socios.

—Es una pareja que todos dábamos como una de las favoritas desde el principio. Igual tuvieron algún altibajo, pero es una combinación con mucho golpe. Beñat está con mucho juego, no regala, le da y cubre cancha, mientras que Iker está en un gran estado de forma. Logramos ganarles en la primera vuelta e intentaremos hacerlo de nuevo. Tendré que aguantar y que Unai enrede en los cuadros alegres.

Acaban la liguilla de cuartos con dos partidos ante adversarios directos. Dependen de ustedes mismos.

—A pesar de eso, firmaríamos estar como estamos. Nuestro objetivo al comenzar el Parejas era entrar entre los seis primeros, porque hay rivales de mucho nivel. Eso lo hemos logrado y ahora sí que queremos clasificarnos entre las dos primeras plazas. Lo intentaremos. Son dos rivales directos y en buen momento. También son choques de mucha tensión y de gran motivación. Estamos con ilusión.

Estar entre los seis primeros era su principal meta, pero ahora aspiran a dar un paso más, por lo que sería un golpe no entrar directos en semifinales.

—Hay parejas muy fuertes. En un principio, el mayor golpe hubiera sido estar fuera del play-off, aunque, tal y como estamos, no quedar entre los dos primeros también sería un pequeño golpe. El premio es muy grande: tienes una semana de tranquilidad, tres partidos en semifinales y aspiras a la final. En caso de que entres al play-off, te juegas catorce semanas en un solo partido. Cualquiera te puede ganar. Me pasó hace dos años con Artola –perdieron contra Olaizola II-Urrutikoetxea por 22-17–.

Es posible que quede fuera un dueto con nueve victorias de catorce.

—Lo he hablado con Laso: tenemos que estar contentos con el Parejas que hemos hecho aunque no entremos en semifinales. Hemos demostrado que podemos luchar contra todos y eso es importante para los dos. Pase lo que pase, estamos contentos. Me quedo con que estoy otra vez en un buen nivel. Llegaba de dos campeonatos sin confianza e ir ganando, siendo competitivo, me está viniendo muy bien. Aun así, vamos a luchar por no ir al play-off.

¿Cómo se está encontrando personalmente durante el Parejas?

—En las dos últimos campeonatos no di mi nivel por diversas razones, ni en el Masters ni en el Parejas con Urrutikoetxea. No estaba en mi mejor momento. Ahora estoy disfrutando, motivadísimo. Con Unai se hace fácil, porque es un chaval muy abierto. Hablamos mucho durante la semana. En la cancha es importante sumar como pareja.

Han mezclado a la perfección.

—Sabía que íbamos a funcionar bien. Laso es un pelotari que ayuda mucho de lejos. Tenía claro que si hacíamos lo nuestro, podíamos ser competitivos. Luego, las cosas puede que no salgan bien. Es clave tener una buena relación.

También tener clara cuál va a ser la hoja de ruta, ¿no?

—Sí. Otros pelotaris pueden romper el partido con el golpe, pero nosotros tenemos que trabajar. A la vez, fallamos poco y sabemos cuál es nuestro rol. Los adversarios tienen que ganarnos.

Han sido regulares.

—Hemos trabajado mucho. No nos han ganado fácil ningún partido, quitando la derrota ante Elezkano II-Zabaleta de la primera vuelta por 22-11. José Javier jugó terrible.

Está tuteando a pegadores como Zabaleta, Rezusta o Albisu.

—No hay adversarios fáciles, la verdad; pero ganar a un pelotari de esa talla da un gran subidón.

¿Está siendo su mejor Parejas?

—Estoy a gusto. Es uno de mis mejores momentos, sí; pero también he tenido años buenos. Con Aimar, en 2018, alcanzamos las semifinales, ganamos dos partidos y nos quedamos a un tanto de la final. En 2020, gané con Artola ocho partidos y nos quedamos fuera en el play-off. He tenido campeonatos buenos, pero vengo de una racha complicada y me está viniendo muy bien

¿Cómo se le da la vuelta a una situación así?

—Soy un chaval que vive mucho la pelota. Es mi vida desde pequeño. Es un sueño estar donde estoy. Me machaco al máximo. Trabajo todos los días y dejar de trabajar no es algo que vaya conmigo. También hay que confiar en la gente que está cerca para avanzar.

¿En alguien en especial?

—En los padres. Al final, son los que aguantan mis cabreos.

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