El entorno de la Nogalera de Burlada se ha convertido esta mañana en escenario de Auzolan, una jornada de voluntariado para limpiar el paseo fluvial del río Arga. La iniciativa impulsada por la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona en colaboración con el Ayuntamiento de Burlada forma parte del proyecto municipal ‘La Nogalera 2025', que entre otras actuaciones ha modificado la configuración de la mota para devolver espacio al río y facilitar su integración en el ecosistema fluvial.
La actividad ha reunido a medio centenar de personas que, pese a las precipitaciones, se han sumado a una de las distintas sesiones que el consistorio ha promovido durante marzo para acercar el espacio a la ciudadanía y fomentar su cuidado.
“Generalmente hacemos una jornada de auzolan en el entorno del parque fluvial y lo vamos localizando en los puntos donde vemos que hay una necesidad”, ha señalado Karmentxu Iñarrea, técnico de medioambiente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.
El proyecto ha consistido principalmente en el retranqueo de la mota –técnica de ingeniería fluvial que consiste en reubicar los diques de defensa (motas) más lejos del cauce del río–, que antes se encontraba pegada al Arga. Con esta modificación, ha explicado Iñarrea, se busca “darle espacio al río para que cuando vienen avenidas se pueda expandir y disipar energía”.
Txema Noval, exalcalde Burlada, ha recordado que la localidad ya organizó el pasado año una jornada similar por su cuenta, antes incluso de que finalizaran las obras en la zona. “Fue un primer auzolan tanto para limpiar como para fomentar el trabajo comunitario”, ha aclarado.
El concejal ha destacado además la importancia de implicar a la ciudadanía en el cuidado del entorno fluvial. “El río no nos lo tienen que cuidar; lo tenemos que cuidar nosotros”, ha resumido. De esta manera, el ámbito de trabajo de la jornada ha abarcado aproximadamente entre 800 y 900 metros de recorrido, aunque los voluntarios se han distribuido también aguas arriba y aguas abajo del tramo principal.
En cuanto a la cantidad de basura retirada, la técnico ha indicado que probablemente no se trate de grandes toneladas, ya que la Nogalera cuenta con un equipo de mantenimiento que retira regularmente los elementos más voluminosos. Sin embargo, como ha aclarado Iñarrea, en ocasiones las riadas arrastran materiales procedentes de las huertas situadas aguas arriba. Esto puede hacer aparecer objetos como bidones, sillas o herramientas de cultivo.
Entre los voluntarios han habido numerosos vecinos de distintos países que actualmente viven en Burlada o en otros municipios de la comarca y que quisieron sumarse a la iniciativa. Uno de los grupos más numerosos ha sido el formado por una decena de jóvenes vinculados a Medicus Mundi. “Es la primera vez que venimos a una iniciativa así”, han señalado los voluntarios Iraia Cordones y Pedro Zapata.
“ Hemos encontrado una regadera, una silla, una bota, gorras, muchas botellas o incluso una cesta de la compra”, han narrado. Para ambos, participar en la limpieza ha tenido también un componente de concienciación. “Te das cuenta de que hay gente que no tiene el reciclaje tan normalizado y eso es un problema”, ha apuntado Cordones.
“Te das cuenta de que hay gente que no tiene el reciclaje tan normalizado y eso es un problema”
También se ha sumado un grupo de mujeres ucranianas residentes en Navarra. “Aquí nos han ayudado mucho y hemos querido hacer nuestra pequeña aportación”, ha señalado Elena Sogor, inmigrante que llegó hace varios años a Pamplona y, junto a varias amigas suyas, ha querido “devolver ese favor”.
La mayoría de ellas forman parte de un nuevo colectivo llamado Círculo de Mujeres, creado recientemente en Burlada para acompañar y apoyar a mujeres ucranianas que han llegado al territorio en los últimos años a causa de la guerra.
Entre los voluntarios también han habido participantes que ya habían tomado parte en iniciativas similares. Es el caso de Asier Balda, que ha acudido por segunda vez a una jornada de limpieza. “Cuando terminas la tarea ves el cambio que queda detrás y es bastante importante”, ha explicado. Para él, participar es también una forma de disfrutar del entorno. “Es un paseo relajante y está bien hacerlo al menos una vez”, ha confesado.
“La idea es que la gente conozca el río y su entorno. Si haces un esfuerzo por mantenerlo limpio, luego cuando paseas por él eres más consciente y no tiras residuos. Nuestra idea es sensibilizar a la población de la importancia de cuidar nuestro entorno”, ha concluido Iñarrea, para quien el hecho de participar directamente en la limpieza del entorno genera una mayor conciencia sobre su conservación.
Tras una recogida pasada por agua, la jornada ha finalizado con un pequeño almuerzo para los participantes, que han reforzado el mensaje de que el cuidado del entorno fluvial es una responsabilidad compartida entre instituciones y ciudadanía.