Los economistas prevén un crecimiento del PIB del 2,3% en 2026, pero no perciben mejoras en hogares y empresas
El 59,9% de los economistas considera que la calidad del empleo no ha evolucionado de forma favorable desde la aprobación de la reforma
El Consejo General de Economistas (CGE) estima que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá este año en torno a un 2,3%, aunque no percibe mejoras en los hogares, empresas y ciudadanos y ha alertado de que la incertidumbre se ha consolidado como un rasgo estructural del contexto económico.
Así se desprende del 'Barómetro Económico' del segundo semestre de 2025, elaborado por el Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas en colaboración con el registro de Economistas Expertos en Marketing (EMK-CGE), y que recoge información proveniente de una encuesta realizada a economistas colegiados de toda España.
Los resultados del estudio apuntan a que, pese al crecimiento de la economía española reflejado en los principales indicadores macroeconómicos --con un crecimiento del PIB en torno al 3% en 2025--, una amplia mayoría de los economistas no percibe una mejora equivalente en el ámbito microeconómico.
Asimismo, más de la mitad de los encuestados anticipa un empeoramiento de la economía nacional en los próximos seis meses, en un contexto marcado por la previsión de moderación del crecimiento para 2026, estimado en torno al 2,3% del PIB.
Esta percepción se refleja en el Índice de Expectativas Económicas, que cae hasta -67,7 puntos, en coherencia con esas previsiones de crecimiento del PIB en torno al 2,3% para 2026.
Para el presidente del Consejo General de Economistas de España (CGE), Miguel Vázquez Taín, los resultados del Barómetro Económico del segundo semestre de 2025 ponen de evidencia que la incertidumbre se ha consolidado como un rasgo estructural del contexto económico, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.
Pese a los buenos datos macroeconómicos, una gran parte del colectivo de los economistas no percibe una mejora equivalente en la economía de los hogares, las empresas y los ciudadanos, lo que "evidencia la necesidad de orientar la política económica hacia transformaciones de fondo que refuercen la productividad y competitividad logrando mejorar su impacto efectivo en los niveles ya mencionados".
DIFICULTADES PARA AHORRAR, PRESIÓN FISCAL Y COSTES SALARIALES
Sobre la evolución del desempleo, las expectativas de reducción del paro caen al 17,3% (desde 25,5%), mientras que aumenta la estabilidad (45,2%) y también sube la previsión de aumento (37,5%). El índice de percepción del paro se mantiene en -16,3 puntos en ambos semestres de 2025, apuntando a estabilización sin mejora adicional.
En relación con la capacidad de ahorro en los hogares en los próximos 6 meses, aumenta la proporción que anticipa dificultades para ahorrar hasta el 46,4% y el índice de expectativas de ahorro vuelve a terreno ligeramente negativo (-0,9 puntos).
En cuanto a los principales factores que limitan la competitividad, la presión fiscal (75,3%) y los costes salariales (72%) refuerzan su posición como principales barreras percibidas, con aumentos frente al semestre anterior. También gana peso el precio de la energía (58,5%) y el paro pasa a percibirse como más incidente (47,7%). En las comunidades autónomas, se mantiene el liderazgo de presión fiscal (64,6%) y costes salariales (67%) como barreras principales.
VALORACIÓN NEGATIVA SOBRE EL AUMENTO DE CUOTAS DEL RETA
El Barómetro de los economistas también aborda en esta ocasión algunas cuestiones sobre actualidad económica. En relación con la propuesta hecha por el Gobierno referente al aumento de las cuotas del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), esta recibe una valoración ampliamente desfavorable: el 66,7% considera que afectará negativamente y solo el 4,5% estima que no tendrá ningún efecto negativo.
Sobre los efectos en la economía del final de los desembolsos de los fondos europeos de recuperación 'Next Generation EU', predomina la expectativa de impacto adverso sobre el crecimiento: el 60,8% anticipa un efecto negativo y solo el 5,8% considera que no habrá ningún efecto negativo
Por lo que se refiere a la percepción de la calidad del empleo tras la reforma laboral de 2021, la valoración mayoritaria es negativa: el 59,9% considera que ha empeorado frente a un 24,7% que aprecia estabilidad y un 15,4% que percibe mejora.
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