CGT, CNT, Steilas, ESK y Solidari se han unido para celebrar este 1 de mayo, Día Internacional de las Personas Trabajadoras, para reivindicar el sindicalismo de clase como vía para acabar con “los intereses económicos de la clase dominante, el imperialismo, y su objetivo de no perder poder ante el agotamiento de recursos por la sobre-explotación del planeta”.

Los cinco sindicatos han partido al mediodía de la plaza Recoletas para cubrir una manifestación por las calles del centro de la capital navarra, que ha concluido en la plaza San Francisco.

Desde allí han reclamado su papel para enfrentarse a “los empresarios, a la clase política, a los rentistas, a los fondos buitre y a la banca”. Todos ellos, según han resaltado, son responsables de “la miseria” que sufre la clase trabajadora y toda la sociedad: la precariedad e inestabilidad laboral, el trabajo ya no asegura llegar a fin de mes, el aumento de los riesgos laborales y psicosociales, el problema del acceso a una vivienda, la degradación constante de los servicios públicos y el aumento del fascismo, la represión y el autoritarismo.

35 asesinatos 

En un manifiesto conjunto, los cinco sindicatos han defendido el sostenimiento de los servicios públicos frente al despilfarro de obras “faraónicas” como el TAV; y las condiciones laborales dignas frente al riesgo de las deslocalizaciones y los accidentes mortales en el trabajo con 35 fallecidos el año pasado, aunque ellos los han calificado de “asesinatos”.

“Estas 35 personas que perdieron la vida en el trabajo no son cifras: son nuestros muertos, nuestras compañeras, nuestros familiares... ¡Frente al terrorismo patronal, solo nos queda la organización y la lucha!”, han gritado desde la plaza San Francisco, en el Casco Viejo de Pamplona.

Contra los discursos de odio

También han querido censurar los mensajes de la ultraderecha que cada vez crece más. “El racismo, el antifeminismo o el odio sobre las comunidades transmaricabibollo no son sólo discursos que se propagan por las redes sociales, sino que se materializan en forma de violencia y precariedad para los sectores más vulnerables de la clase trabajadora”, han analizado.

Además han reprochado la represión de quienes gobiernan “al sindicalismo de clase, a las luchas por la vivienda, al antifascismo o contra diferentes movimientos sociales”. Así, han rechazado “las coacciones en un desahucio de Burlada o los controles policiales racistas habituales en nuestras calles”.

CGT, CNT, Steilas, ESK y Solidari han hecho hincapié en la escalada bélica promovida por los intereses económicos del capitalismo más salvaje: en Palestina, Kurdistán, Venezuela, Líbano, Irán, Cuba o Ucrania. “Sus consecuencias se evidencian a diario con genocidios, muertes y empobrecimiento, siendo víctima principal de todo ello el proletariado”, han denunciado. “Frente a sus guerras, la solidaridad internacionalista es la única respuesta posible para la clase trabajadora”, han propuesto ante centenares de personas que han acudido a esta movilización.

De esta forma, debido al actual escenario, los cinco sindicatos han llamado a organizarse “en favor de la justicia social en los centros de trabajo, en los barrios y en las comarcas".

Según la delegación del Gobierno, esta manifestación ha reunido a 250 personas.