El estudio responsable de Harriak Hitz, una de las dos propuestas escogidas por unanimidad para resignificar el Monumento a los Caídos de Pamplona ha rechazado cualquier acusación de plagio. Antonio Vaíllo, arquitecto y socio del estudio, ha asegurado que "el proyecto de Vaillo+Architects para los Caídos es riguroso de principio a fin, como detalla el jurado por unanimidad. Cada gesto, cada elemento tiene un sentido y una lógica… buscando una coherencia y respeto con el propio edificio y su propia historia".
La respuesta llega después de que Carlos Pereda, uno de los arquitectos de 'La base y la cruz', proyecto ganador del concurso para la resignificación del Valle de Cuelgamuros (antes Valle de los Caídos), en Madrid, haya anunciado que estaba valorando la posibilidad de denunciarle por plagio. “Se ha traspasado una línea roja. No hay más que poner las imágenes juntas para poder valorar que son iguales. Me parece inaceptable y creo que Pamplona no se merece que suceda algo así. También pienso que el Ayuntamiento cuando sea conocedor de estos hechos debería actuar”, ha señalado.
La respuesta de Vaillo ha sido igualmente contundente: "Nos parece muy grave". En conversación con este medio, Vaillo explica que "cuando la temática es similar -monumentos a los Caídos- y las bases de los concursos similares, la estrategias proyectuales pueden coincidir, incluso en formulaciones geométricas: frente a la verticalidad del monumento la arquitectura propone estrategias de horizontalidad -democráticas; frente a cúpulas preponderantes, se traslada el simbolismo de la cúpula. ahora mediante un agujero, a la calle, a la gente… Se democratiza. En arquitectura, los gestos también significan. Copiar, en cambio, es aplicar recetas sin sentido".
Es el agujero uno de los elementos comunes entre ambas propuestas, si bien Vaillo recuerda un precedente y las diferencias. "Tabuenca y Leache, en una propuesta para resignificar los Caídos de Pamplona de 2018 ya lo plantea. Así que, con la misma lógica, podría decirse que Pereda está plagiando". En el proyecto de Antonio y Yago Vaillo, el tamaño del agujero es exactamente el mismo que la base de la cúpula, de tal modo que supone un guiño a la ciudadanía que atravesará la zona, que comunicará, ya sin salvar desniveles, el Ensanche con Lezkairu.
“En arquitectura -dice Vaillo-, los recursos geométricos no son propiedad de nadie. Hay muchas arquitecturas históricas con zócalos horizontales y hay muchas arquitecturas con agujeros circulares… Apropiarse de tales recursos sin mirar a la historia es una actitud prepotente". Por el contrario, dice Vaíllo, la reelaboración de esos primeros principios forma parte de la labor del arquitecto, no son un plagio.
Del mismo modo, Vaillo señala que el jurado del concurso contaba con figuras de prestigio que por unanimidad han elegido dos propuestas y el referente de Cuelgamuros ha estado presente, como el resto de propuestas anteriores para los Caídos de Pamplona”.